Leyendo un apunte en su aparición tras la derrota electoral en la Provincia, CFK volvió a mostrar su decisión de resistir, sobrevivir y liderar.
Resistir a la ola amarilla que se extendió por territorio bonaerense y el país.
Sobrevivir a una caída por la que deberá pagar costos, políticos y judiciales.
Liderar a la oposición, para que el peronismo no se la fagocite y que haya futuro político en su tiempo.
¿Lo logrará? Parece difícil. Pero sería osado decir que es imposible en un país como la Argentina.









