Un presunto caso de venta de drogas en una comisaría de Tucumán se ha convertido por estos días en unescándalo que incluye un video casero (que muestra imágenes de una supuesta transacción), unallanamiento, un preso implicado con la complicidad de la policía, una testigo reservada, y hastalas extrañas declaraciones del gobernador José Alperovich, respaldando a la fuerza policial.
El caso comenzó a mediados de agosto, cuando una mujer -cuyo nombre se mantiene en reserva,pues es testigo protegida- registró con un teléfono celular a un detenido en la comisaría de lalocalidad de El Manantial, identificado como Cristian Achén, imputado de comercialización de estupefacientes, parado a plena luz del díaa la puerta del destacamento policial presuntamente vendiéndole droga a un adolescente, informó eldiario local La Gaceta .
Las imágenes, en tanto, llegaron recién el sábado pasado a la Justicia, y el fiscal federalEmilio Ferrer solicitó un allanamiento en la comisaría, pero no se encontró nada. Según la información deLa Gaceta, cuando llegó Gendarmería, ya estaba allí un alto jefe policial junto alcomisario del destacamento de El Manantial. Ni unos ni otros hallaron estupefacientes, pero losinvestigadores sospechan que la información podría haberse filtrado.
El lunes se citó como testigo a la mujer que había aportado el video. Ella les dio mássustento a las sospechas, pues habló sobre las presuntas irregularidades que había en la comisaría y sobre el supuesto modus operandi de Achén. Y hasta dio nombres y apellidos de distintos oficiales.
Por eso, el fiscal Ferrer solicitó al juez federal a cargo, Mario Racedo, la detención de algunos policías que se desempeñaban en el polémicodestacamento cuando se filmó al preso en el momento en que presuntamente vendía drogas desde lavereda. Ahora, el magistrado debe analizar detalladamente el requerimiento del fiscal,considerar las pruebas que constan en el expediente y luego tomará una decisión que será clave parala prosecución de la causa.
En medio de las idas y vueltas de la causa, que levantó polvareda en el ámbito político yhasta llevó a la oposición a pedir la interpelación al ministro de Seguridad provincial,Mario López Herrera. En tanto, el gobernador Alperovich salió hoy arespaldar a la fuerza policial de la provincia, aunque admitió haberle pedido a López Herrera queendurezca los controles en ese sector. "Cuando alguien comete una macana debe pagarlo", aseguró el mandatario.
Alperovich se reunió hoy con el jefe de Policía, Hugo Sánchez; el subjefe, Nicolás Barrera, yLópez Herrera, para analizar las repercusiones de la venta de droga en la comisaría. Endeclaraciones al prensa, destacó: "Les dije que no hay que relajarse, que tenemos que seguirtrabajando fuerte".
Sin embargo, recalcó su apoyo a la fuerza: " Apoyo totalmente a la fuerza policial, porque tengo la obligación de confiar enella. En cualquier lugar hay manzanas podridas y hay que sacarlas para que no pudran el cajón". Yagregó: " Confío en el jefe de Policía, en el subjefe y en el ministro. Pero es claro que lapoblación necesita seguridad, y no podemos relajarnos y creer que está todo bien".






