La siempre polémica militante social Milagro Sala se convirtió esta semana en una especie de gobernadora paralela en Jujuy.
Convocada por el poder político local para "pacificar" el escenario de caos en el que se convirtió la provincia, la titular de la organización Tupac Amaru está recorriendo asentamiento por asentamiento intentando convencer a los manifestantes para que levanten la protesta.







