En los pasillos de radio América hay incertidumbre. La programación de verano quedó virtualmenteestancada, suena el jazz, y por la tarde noche se refritan entrevistas realizadas durante lamañana. Las razones, como se sabe, tienen que ver con la posible venta de la emisora.
Del lado de CIE, actual propietaria, guardan silencio porque consideran que "es un tema delicado". Las personas encargadas de responder por el grupo decapitales mexicanos dicen que "no tienen nada importante para anunciar" y explican los movimientos de la empresaa través de terceros.
Del lado del grupo Szpolski, interesados en quedarse con la radio, levantan el pulgar. Unaprimerísima fuente asegura que "está todo cerrado" y que el paquete, que incluye radio América y Aspen FM102.3, "se cerró en una operación de cuatro millones de dólares". Y adelantan: el desembarco final del empresario K será antes del 28 de febrero.
En estricto off, voces críticas de la emisora hablan de "números en rojo" y "deudas impositivas"mientras que del lado del grupo que administra la revista Veintitrés y periódico El Argentino, entre otros, afirman convencidos que se trata de una "deuda manejable" y cuestionan a los que echaron a rodar las versiones sobre lacaída de la venta.
En el mientras tanto, la emisora habilitó una programación de emergencia durante enero quepinta bien diferente a la grilla de 2008: Charly Fernández emigró a la primera mañana de MileniumFM 106.7; mientras Pablo Wende, Alejandro Riverol y Alejandro Almendros desembarcaron en la nuevaradio El Mundo, que dirige el ex Cronista Guillermo "Willy" Kohan. Martín Pitton, bastonero del regreso en América, retornóde sus vacaciones el lunes pasado y junto a Darío Del Arco, en la segunda mañana, y Jorge Chamorro,después del mediodía, son las únicas figuras que se mantienen.
Francisco De Nárvaez tambien tuvo intenciones de adquirir la radio. En 2007 planeaba quedarsecon "una nueva emisora, gemela de La Red, cuyo nombre empieza con A", pero finalmenteno se concretó. Por el momento, el traspaso de América y Aspen a manos de Szpolski es unaincógnita.






