El apartamento de Londres en el que vivió Jimi Hendrix abrirá sus puertas al público este mes, a40 años de la muerte del legendario guitarrista de rock cuya influencia en lamúsica sigue viva, al igual que su espíritu. Hendrix, cuyos éxitos incluyen "Purple Haze" y "HeyJoe", tenía 27 años y era ya una estrella mundial cuando murió ahogado por su propio vómito en un hotel el 18 de septiembre de 1970,después de ingerir un cóctel mortal de somníferos y vino tinto.
Había alcanzado la fama poco antes tras mudarse de Estados Unidos a Londres, donde en 1968 seinstaló en un apartamento en el número 23 de la calle Brook, en el elegante barrio de Mayfair, consu novia, Kathy Etchingham. Este es el piso que abrirá excepcionalmente sus puertas durante 12 díasen septiembre coincidiendo con el aniversario de su muerte. Pertenece a la Casa Museo de Händel, porque el compositor barroco de origen alemán nacionalizadobritánico Georg Friedrich Händel vivió en el edificio contiguo. Se dice que al enterarse, Hendrixse precipitó a la tienda de discos más cercana para hacerse con una copia de "El Mesías".
El museo alberga también a partir de esta semana una exposición sobre Hendrix en la que sepueden ver desde una de sus guitarras hasta un curioso autorretrato, pasando por una colorida chaqueta de terciopelo estampaday un sombrero que utilizó en sus conciertos. Kathy Etchingham dice que los 18 meses entre conciertoy concierto que Hendrix pasó en ese piso -entonces decorado en el más puro estilo de los años 60 yplagado de guitarras, pero hoy una simple oficina- fueron la primera vez que sintió que tenía supropia casa.
"Estábamos encantados de tener nuestro pequeño espacio propio donde Jimi podía bajarse de la montaña rusa de la fama y la fortuna y esconderse", escribió en suautobiografía. "Podíamos ser como cualquier otra pareja joven, ver Coronation Street (una de lasseries de televisión más populares del Reino Unido) y beber té con leche en lugar de whisky concola", agregó.
Estrellas de la música como John Lennon venían a verle y Hendrix creía incluso recibir visitasdel fantasma de Haendel, según Martin Wyatt, el subdirector del museo y comisario de la exposición."Estaba afeitándose una mañana y bajó corriendo las escaleras para decirle a Kathy: 'Acabo de ver a este viejo con una peluca paseándose'", explicó Wyatt a laAFP.
Su estilo de vida londinense respalda la descripción de Hendrix como un hombre tranquilo, apesar del personaje que interpretaba en el escenario cuando incendiaba guitarras y tocaba solosdistorsionados, incluso con los dientes. Era "muy tranquilo, muy agradable y amigo de lasdiversiones", dijo Roger Mayer, autor de efectos para canciones como "Purple Haze". "Su estilo devida no era para nada tan salvaje como la gente imagina", explicó el ingeniero acústico a laAFP. "Obviamente Jimi, cuando actuaba, no podía estar drogado o fuera de sí porque no se puedetocar tan bien en ese estado", señaló Mayer.
Pero es la leyenda del Hendrix exuberante la que perdura. Charles Shaar Murray, autor de"Crosstown Traffic", un libro sobre Hendrix y su legado musical, dice que fue su extraordinariaimaginación lo que lo hizo tan inconfundible. "No es porque fuera el más rápido o el más ruidoso,es por lo que uno oía salir de su guitarra", dijo a la AFP. "Es probablemente el guitarristaeléctrico más expresivo del último medio siglo, el que mejor dominaba los matices sónicos yemocionales, así como la imaginación más desbordante", dijo.
Crispin Weir de Regent Sounds, una de las numerosas tiendas de Denmark Street, una callelondinense que destaca por su relación con la música y en la que grabó Jimi Hendrix, lo explicasimplemente. "Es sin ninguna duda el primero de mi lista", dice. "No creo que nadie se le hayaacercado desde entonces y no creo que nadie lo haga nunca", sostiene.




