Ricardo Jaime renunció hace ya un año a la secretaria de Transporte de la Nación, pero en esadependencia que supo manejar durante siete años siguen los mismos vicios de siempre, sobre todo enel terreno de los subsidios a las empresas de colectivos. Desde que el multidenunciado secretariodejó su cargo y fue reemplazado por Juan Pablo Schiavi, las compensaciones al transporte crecieron y mucho: tan sólo en la primera mitad de 2010, el transporte absorbió cerca de $6.000 millones.
Si bien esta explosión fue impulsada “principalmente por la asistencia financiera parala compensación tarifaria al transporte aerocomercial de pasajeros de cabotaje”, según indicaun reciente informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), los pagos a las empresas decolectivos crecen a ritmo sostenidocon un agravante: las asimetrías entre la Capital y el interior del país en esterubro se mantienen en la gestión de Schiavi, que aún no ha dado explicaciones al Congreso sobre sureparto.
Los números. En lo que va del año, la secretaría de Schiavi ha repartido a travésdel sistema integrado de transporte automotor (SISTAU), un plan de subsidios que se solventa con elimpuesto al Gasoil, $2.944.296.080. Eso, sin contar el precio diferencial del combustible que reciben los transportes públicos.
Mientras que en agosto de 2009 la cifra trepaba a los $400 millones por mes, en junio de 2010esa cifra alcanzó los $450 millones, de acuerdo a los datos del SISTAU que figuran en laweb del ministerio. Es difícil trazar una comparación exacta con la administración Jaime, yaque durante el paso del cordobés, las planillas se subían sin totales.
En ese sentido, uno de los grupos beneficiados con el aumento de las compensaciones fueTransporte Automotor Plaza, propiedad de los hermanos Cirigliano. Una de sus empresas fue la quepagó viajes privados de Ricardo Jaime, según figura en una de las causas judiciales que lo llevó arenunciar y por la que lo imputaron por recibir “dádivas” de firmas a lasque debía controlar.
Desde que asumió Schiavi, en julio de 2009, hasta hoy, los Cirigliano han recibido enconcepto de subsidios del SISTAU por sus servicios en Bahía Blanca, La Pampa y Capital, $ 142.611.301, cuando con Jaime cobraban $103.251.174, es decir casi un 40% más. Según informael diario Hoy de La Plata, en junio de 2009 recibían $9,4 millones y este año esa cifra trepó alos $10,6 millones.
Ciudadanos de segunda y el decreto 678. De los subsidios en el Congreso casi no sehabla. Desde el recambio de ambas Cámaras, hubo apenas dos proyectos presentados sobre el tema,todos elaborados por representantes de Santa Fe. “Es así porque la situación de nuestraprovincia es alamante”, explicó a Perfil.com Carlos Comi, diputado de la Coalición Cívica.
“El boleto que tiene la ciudad de Buenos Aires y lo que es el GBA cuesta la mitad de lo que se paga en una ciudad deinterior y esto está relacionado con los subsidios”, afirmó Comi, al tiempo quesostuvo que para la secretaria de Transporte, los santafesinos son “ciudadanos de segunda” que “viajan caro y mal”. “Elboleto cuesta $2, imagínese que de un día para el otro, el viaje en subte en Capital pasase acobrar eso, lo qué sería”, señaló.
El diputado Fabián Peralta (GEN) contó a Perfil.com que aún no tuvieron respuestas a los pedidos de informes que realizarondesde la comisión de Transporte. “Hay un contexto de inequidad para las provincias que son discriminadas con respecto a Capital”, denunció y expresóque si bien “Jaime era la expresión más grosera” del manejo de los subsidios, trassu renuncia han aumentado de manera ininterrumpida
En 2006, el ya desigual reparto de subsidios entre Capital Federal y las provincias seacentuó. A través del decreto 678, Néstor Kirchner creó un régimen de compensaciones complementarias(RCC) e inyectó más millones las empresas del Área metropolitana de Buenos Aires (AMBA),pero con una salvedad: esos subsidios se pagan con Fondos del Tesoro Nacional.
Para achicar esa brecha en 2007 se promulgaron las compensaciones complementarias provinciales(CCP), pero las diferencias siguen siendo abismales. Sólo en junio pasado, al AMBA se destinaron$265 millones en subsidios, mientras que para las demás provincias (incluyendo Buenos Aires),apenas $82 millones.
“Esto desvirtúa todo el sentido del Estado Nacional”, se quejó Peralta, quienaseveró que existe una “mafia de los subsidios” que se alimenta de los fondos que “todos ponemos cuando compramos gas oil” y termina concentrándose enmanos de pocos. “Uno no tiene problema en que Santa Fe ceda dinero para el desarrollo detodas las provincias, pero no es para que vaya toda a Capital”, completó.
Polémica federal. Tucumán es escenario de otra polémica vinculada a los colectivosde pasajeros. Es que en la provincia gobernada por el kirchnerista José Alperovich, hace poco sesubió el boleto de colectivo a $ 2, convirtiéndolo en uno de los más caros de todo el país. Esto desató la indignación de algunos edilesque acusaron alas empresas de falsear los números de los subsidios que reciben de la Nación para aumentar latarifa.
En otras localidad, como Bariloche, los subsidios aumentaron un 70%. Así lo hicieron saber los concejales AlfredoMartín y Silvia Pais, del Frente Grande, que a travésde un comunicado dieron detalles de la suba y dijeron que “los subsidios aumentaronmuchísimo más que la inflación, incluso los cálculos más pesimistas, y mucho más que lo que pudohaber aumentado los salarios de los trabajadores o los insumos”. Allí, el boleto se paga$1,35.
En Córdoba, la empresa en la mira es TAMSE (Transporte Automotor Municipal Sociedad delEstado) cuyos subsidios aumentaron un 100% sólo en 2009. Viajar encolectivo por la ciudad cuesta $2.Y así sucesivamente: los usuarios que toman colectivo en elinterior del país deben, además de viajar muchas veces en pésimas condiciones, pagar casi el dobleque quien reside en Capital.








