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Aguas borrascosas

Con el ciclo recesivo recién arrancando y su pelea terminal con el campo, principal actor económico local, el gobierno K navega en zona de peligro.

26-08-2026 | 20:57

El documento emitido por el FMI sobre la situación de los países del denominado Grupo de los 20(G-20), pone de relieve que la crisis no sólo será intensa sino también prolongada.

Al menos, se extenderá durante todo el año y recién podría hablarse de una tenue recuperación apartir de 2010. El documento muestra que los países más desarrollados han hecho destacablesesfuerzos para ayudar a sus sistemas financieros y a sus bancos y empresas y que deben estarpreparados para cuando se supere la crisis.

Para los países de economías emergentes se trata de aplicar correcciones sobre su políticamonetaria y su tipo de cambio. Mientras que los países en desarrollo y que enfrentan dificultades,para hacer frente a sus servicios de deuda y que enfrentan situaciones de restriccionescrediticias, la recomendación pasa por fortalecer su perfil fiscal y realizar los ajustes que seannecesarios.

Este último tópico si bien no está dirigido a ningún país de ese nucleamiento, tiene un clarodestinatario: la administración Kirchner.
El documento señala que "en algunos países los efectos de la inflación han sido limitados ylas expectativas están bien ancladas, lo cual les permite aplicar un alivio monetario y aumentar laliquidez. Sin embargo, en países con regímenes cambiarios administrados podría haber menor margende maniobra para aplicar un recorte en las tasas de interés por lo cual la crisis pondrá presiónsobre el tipo de cambio".

Más adelante, el informe puntualiza que "en países con sólidas políticas macroeconómicas existeun mejor terreno para aplicar estímulos fiscales y usar discrecionalmente medidas en apoyo a lademanda. Pero en países que enfrentan condiciones severas y limitaciones en el acceso alfinanciamiento sería recomendable un endurecimiento de la política fiscal junto con la políticamonetaria, ante la caída en los ingresos y la falta de acceso al crédito".

La Argentina es el único país del G-20 que tiene virtualmente los mercados financieros y decapitales cerrados y es el país que más va a padecer la reversión de los flujos de capitales. En elcontexto actual de elevada incertidumbre y con los inversores tratando de buscar refugio en activosde altísima calidad, las probabilidades de conseguir fondos por parte de la Argentina sonnulas.

De allí que el gobierno busca afanosamente tener fuentes de financiamiento alternativas -sea víautilización de reservas, ahorros previsionales u otras-, para poder hacer frente a los vencimientosde 2009 y 2010. Pero la caída de la demanda sumada a la brusca baja de los términos de intercambioy las restricciones crediticias configuran un escenario de dificultades para los próximos meses.
La crisis comienza a pegar de manera importante sobre esta parte del planeta. Se calcula queentre la caída en el precio de los activos y la retracción de los consumidores el gasto caeríacerca del 5 por ciento. El deterioro de los términos de intercambio podría ser peor que los efectosde la crisis financiera y el gobierno se vería aun más limitado en sus posibilidades de conseguirnuevos canales de financiamiento.

Para algunos expertos, entre el paquete de estímulo fiscal, los rescates bancarios y de lasautomotrices, los Estados Unidos desplazarán del mercado financiero a quien pretenda conseguirfondos en un mercado signado por la desconfianza, lo que en la jerga financiera se denomina"crowding out". "La administración Obama va a emitir nueva deuda a largo plazo, se va convertir enuna aspiradora de fondos y todos van a querer prestarle al mejor pagador del mundo y la Argentinava a quedar relegada al pelotón de fondo", señalaba un economista del sector privado.

Con este trasfondo, con el ciclo recesivo recién arrancando, con un enfrentamiento terminal conel campo, principal actor económico doméstico, la administración Kirchner navega en una zona depeligro.

(*) Agencia DYN

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