Además de ser el presidente de la Comisión de Educación del Episcopado Argetntino, fuenombrado directamente por el Papa en el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, portanto...
—También estoy en el Consejo Pontificio para la Cultura, en la Comisión para AméricaLatina, en la Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia y en el Consejo Internacional de laCatequesis.
—... por lo tanto, es importante comprender si sus recientes críticas al manual deeducación sexual para escuelas secundarias que distribuyó el Gobierno son personales o representaninstitucionalmente a la Iglesia.
—Como presidente de la Comisión de Educación he venido siguiendo la temática educativadesde hace mucho tiempo. Yo hablo como obispo de la Iglesia y ocupando ese cargo; no hago unaconsulta previa para ver si efectivamente estoy respondiendo a una evaluación institucional.Respondo de acuerdo a la doctrina de la Iglesia y a lo que yo conozco tanto de su sistema educativocatólico en la Argentina como de estas materias de las cuales he hablado, por la experienciaincluso de mi propia diócesis.
—Específicamente, ¿Bergoglio comparte sus opiniones?
—No ahora, pero hemos hablado muchas veces porque siendo yo obispo auxiliar de BuenosAires, en cuanto el cardenal Bergoglio se hizo cargo de la arquidiócesis, me nombró vicario de laEducación. Lo fui durante unos meses hasta que fui trasladado a La Plata, de tal manera que conozcosu pensamiento y él, el mío.
—¿Y en este caso puntual?
—No lo he consultado expresamente, pero estoy seguro de que sí. Por otra parte, estosproblemas, que muchas veces se ventilan en las reuniones plenarias del Episcopado, permitenadvertir que existe una identidad de pensamiento entre los obispos en estas cuestiones que sonfundamentales. Además, el Episcopado ha hecho declaraciones y publicaciones sobre educación sexual,de modo que hay un consenso de cómo debiera enfocarse esta asignatura. Me extraña tun poco que sesuela afirmar que la Iglesia está en contra de la educación sexual. O si yo hago unas declaracionescomo las recientes, se afirme eso. No sólo no es así, sino que estamos empeñados en instrumentarlaen nuestros colegios. El año pasado yo publiqué en el diario El Día, de La Plata, un artículo coneste título: “Educación sexual: sí, ¿pero cuál?”. El problema es ése, la orientaciónque hay que darle a esta materia. Creo que constituye una oportunidad interesante para transmitiruna valoración adecuada de la sexualidad humana.
Lea la entrevista completa en la edición de hoy del DiarioPerfil.







