En su departamento de Puerto Madero, Alberto Fernández, se prestó a una entrevista con laperiodista de La Nación Any Ventura.
Cuando la periodista le preguntó por los "entre telones" del conflicto por el campo el ex jefede Gabinete dijo que primero se tiene que explicar cómo se toman las decisiones en el Gobierno:“nos reuníamos Néstor, Cristina y yo. Veíamos un poco la situación, cambiábamos opiniones ydecíamos 'vamos para acá'”.
En referencia al secretario de comercio interior, Guillermo Moreno, y su papel en el gobierno,Alberto Fernández dijo que es un personaje menor que “ha adquirido trascendencia” y queKirchner no le asignó el lugar de su álter ego a Moreno y agregó: “Trajo algunas solucionesde poco vuelo".
Con respecto a el papel de los intelectuales en el gobierno de losKirchner, comentó que fue el quien los impulsó a crear un espacio de reflexión. A comienzos delconflicto del campo se reunían con el. Y agrego: “El problema de Carta Abierta es que como laArgentina se volvió maniquea, en algún momento dejó de pensar y empezó a convertirse en lajustificación intelectual de los errores”.
Cuando la periodista Any Ventura se refiere al presidente de Brasil como un “director deorquesta” entre intereses y que sus políticas son para todos, el jefe de gabinete le respondecon una anécdota: “Recuerdo haberle regalado a Cristina un libro que se llama En torno a lopolítico, que escribió Chantal Muf. Ese libro plantea que la política es representación deintereses: de intereses contrapuestos. Pero una vez en el poder uno no gobierna para el que lovotó: gobierna para todos. Ese es Lula. A Lula lo vamos a extrañar todos; no sólo los brasileños”.
En alusión a los dichos sobre la compra de dirigentes por parte del gobierno, Alberto F.sostiene que es un sistema que favorece determinados emprendimientos en las provincias que lonecesitan. Aunque admite que no es un buen método.Y agrega: “ Los partidos políticos en la Argentina representan de un modo muy impreciso lasideas . Hay gente que acompañaba a Elisa Carrió en su momento que no tenía la menor ideade por qué estaba en contra de Kirchner. En 2003 Kirchner hacía todo lo que planteaba Carrió. CasoGraciela Ocaña, caso Marcela Bordenave. Los partidos no tienen una división ideológicareal”.
Fue inevitable hablar sobre el escenario político para las próximas elecciones presidenciales.La periodista de La Nación le preguntó si lo veía a Néstor Kirchner como candidato a presidente y surespuesta fue determinante: “ Si nadie habla de la reelección de Cristina es porque el gobierno de Cristina tieneproblemas. Y si Néstor quisiera ser presidente tendría que resolver primero los problemasdel Gobierno. Para que alguien quiera ser la sucesión de este Gobierno, este Gobierno tiene quecambiar . Si Kirchner se presentara como candidato, el peronismo iría dividido, y presumo que elradicalismo también iría dividido.Vamos a tener un escenario como el de 2003.”







