Aníbal Fernández debería leer "El Dueño"

24-08-2026 | 03:38

En un reportaje concedido al diario Perfil, el domingo, el funcionario K dijo que no leyó ellibro de Majul, porque "solo lee literatura". Esta es la respuesta del periodista.

El domingo pasado, jefe de gabinete, Aníbal Fernández respondió a un periodista de Perfil que nohabía leído El Dueño. Le aclaró que estaba leyendo “literatura”. Aunque de suafirmación no se desprende que haya sido despectivo, no estaría mal que, dada su condición defuncionario público, le ordene a alguno de sus asesores que lo lea y lo subraye. Y no por gusto.Sino para presentar ante la justicia algunas de las denuncias contenidas en la investigación y quepodrían configurar graves delitos.

Para sacarse la duda ni él ni sus asesores tendrían que leer demasiado. De entrada nomás, en elprimer capítulo, titulado “La venganza del boludo”, se denuncia un hecho de corrupciónque involucra al ex presidente Néstor Kirchner y su socio Lázaro Báez. Se trata de una coima por unpréstamo de 3 millones de dólares otorgado por el Banco de Santa Cruz a un par de empresariosnavieros. El denunciante es nada menos que el hombre que gobernó Santa Cruz junto a Kirchnerdurante ocho años. Si después pasa a la página 117 se encontrará con el Capítulo 1 de la terceraparte titulado El Arreglo. Y es, sin duda, otro hecho judiciable: un escandaloso viaje de tresaltos directivos de la AFIP a la oficina del contador de Kirchner para corregir su declaraciónjurada y compatibilizarla con la de Báez y Rudy Ulloa, entre otros. Más adelante, en la página 135,se encontrará con el segundo capítulo, llamado El mejor negocio del mundo. Se cuenta allí la tramasecreta de cómo Kirchner, la Presidenta y medio centenar de funcionarios k se quedaron con terrenosen El Calafate a precios de remate y los vendieron después a montos multimillonarios. No podríaafirmar que la causa tenga que pasar, necesariamente, a la justicia federal, pero le garantizo aljefe de gabinete que seguro se sorprenderá cuando compruebe que la fiscal es Romina Mercado, lasobrina del mismo ex presidente. Mercado también recibió un bonito terreno en la ciudad a la queCristina llama su lugar en el mundo.

Si la Argentina tuviera un gobierno respetuoso del cumplimiento de la ley, el jefe de gabinetedaría instrucciones a su ministro de Justicia para que éste presentara las denunciascorrespondientes. Pero, de acuerdo de la información obtenida de fuentes del propio gobierno,Kirchner habría dado instrucciones muy distintas: les habría ordenado a todos sus ministros que nomencionaran, bajo ninguna circunstancia, el libro que lo investiga y lo compromete. El responsablede la AFIP, Ricardo Echegaray, se vio forzado a reconocer su existencia ante una pregunta concretade Marcelo Zolotowiagzda en su programa Palabras más, palabras menos. En su respuesta, Echegarayreconoció que el viaje de los tres altos funcionarios del organismo para analizar la declaraciónjurada de Kirchner sucedió, tal como se había contado en El Dueño. Estaba tan nervioso con lapregunta que intentó hacerle creer a la audiencia que lo que hicieron sus hombres era un trámitehabitual. De rutina.

Las cosas que Kirchner les obliga a decir y hacer a sus subordinados moverían a risa si susconsecuencias no fueran tan graves.

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