El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi archivó un expediente en el que se investigó lasinterferencias sufridas en 2009 por los satélites utilizados por medios del Grupo Clarín. Ladecisión fue tomada luego de que desde los Estados Unidos llegara información acerca de que lasinterferencias fueron producto de una serie de “problemas intermitentes” que tuvo unamplificador de alto poder que se usa para un satélite utilizado por la empresa Televisa.
Los problemas se detectaron en Monterrey (México), según informó a la Justicia estadounidense laempresa prestadora del servicio Intelsat.
El juez había cerrado la causa cuando Emilio Beccar Varela, directivo de la firma SouthernSatellite Corp., subsidiaria de Intelsat, había afirmado que las interferencias se debían aproblemas técnicos que había tenido “un respetable cliente” de ellos. La Sala II de laCámara Federal porteña le pidió al juez que profundizara la investigación para determinar a quécliente se refería.
Martínez De Giorgi envió entonces un exhorto a los EE.UU., donde tiene su sede Intelsat, paraque se revelara el nombre del cliente. El exhorto fue tramitado por Daniel Fridman, fiscal adjuntodel estado de Columbia, quien recibió un informe de Stephen Chernow, directivo de Intelsat, dondese identificó al cliente como Telesistema Mexicano SA de CV (del Grupo Televisa).




