•La columna de Nelson Castro en el Diario Perfil

Archivo: Las causas ocultas de la enfermedad de la Presidenta

La información oficial sobre el origen de la lipotimia de Cristina Kirchner fue confusa. Además del estrés, existen otras causas habituales.

Archivo: Las causas ocultas de la enfermedad de la Presidenta
21-08-2026 | 17:08

La salud de un jefe de Estado es siempre un asunto político. La situación creada con el episodioque está atravesando la Dra. Cristina Fernández de Kirchner lo demuestra claramente. Y, una vezmás, como ha sucedido a lo largo de la historia de nuestro país, el manejo del caso, de por sícomplejo por su implicancia política, lo ha hecho aún más confuso y dudoso. La enfermedadconstituye una alternativa dramática en el universo de vivencias y pasiones que enmarcan alpoder.

La psicología del poderoso se ve profundamente afectada cuando aparece un problema quecompromete su salud. Es que el poder se asocia a una percepción de omnipotencia e invulnerabilidadde la que es muy difícil escapar. El poder brinda las herramientas para doblegar adversarios,silenciar críticas, castigar a quienes piensan distinto, obtener beneficios y privilegios, usar lopúblico como propio, maltratar al otro y hacer de la imposición casi un modo de vida. Pero es esavivencia de omnipotencia e invulnerabilidad la que hace al poderoso, paradojalmente, más débil ymás expuesto a los padecimientos de una enfermedad. Y, una vez que ella aparece, el poderoso vive,muchas veces como una humillación, el tener que estar expuesto a las mismas alternativasevolutivas, a veces sinuosas y complejas, que las que una enfermedad produce sobre cualquier otromortal.

Toda esto hace siempre difícil el quehacer del médico tratante. El poderoso suele ser un malpaciente. Perturbado por el impacto político que produce su afección, se irrita, tiende a minimizarla dimensión de su problema y muestra, en la mayoría de los casos, poco apego al cumplimiento delas indicaciones terapéuticas.

Para hacer todo el asunto más intrincado, está la cuestión de la información. ¿Qué decir, cuandolo que se desea, casi siempre, es que la verdad no se conozca? Es este el contexto en el quedebemos referirnos al caso que nos incumbe, en estas horas, el de la Dra. Cristina Fernández deKirchner.

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