La pasión por volar le trajo problemas a Ricardo Jaime. El cuestionado Secretario de Transporteenfrenta dos denuncias judiciales, ambas impulsadas por investigaciones periodisticas: una por usarun avión privado, de orígen desconocido, para sus traslados; y la otra por realizar viajes deplacer pagados por las mismas empresas que su oficina debería controlar.
Entre febrero y mayo de 2009, Jaime voló en un Lear Jet 31A patente N786YA , con capacidad para ocho pasajeros. El avión fue adquirido en 4.083.000 dólares por la firma Pegasus Equity Investment, radicada en Costa Rica.La compra se financio mediante un crédito U$S 3,48 millones de la sociedad Elkrest InvestmentsLimited, con domicilio en las Islas Vírgenes británicas, y el 15% restante se pagó al contado.
La aeronave fue adquirida el 24 de diciembre de 2008 por manos desconocidas y llegó al país el 6 de febrero pasado. El funcionario la utilizó en almenos 36 ocasiones: visitó Córdoba -su provincia natal, el aeropuerto de San Fernando,Florianópolis, Montevideo, Porto Alegre y Mar del Plata. Cuando una investigación reveló estosviajes en jet privado, Jaime volvió a volar por Aerolíneas Argentinas y Austral.
Ahora la justicia busca determinar quién es el propietario del Lear Jet 31A. El miércoles 10 de junio, funcionariosdel juzgado de Claudio Bonadío acudieron al Aeropuerto Internacional de San Fernando, donde laaeronave solía estacionar, para buscar "datos sobre los aviones y los pasajeros: formularios, pagos de cánones, planes devuelo y listas de pasajeros", conto una fuente judicial al diario La Nación. Bonadío ya posee los registros de vuelos y los listados de pasajeros quesubieron al avión del funcionario.
Asimismo, el juez federal Norberto Oyarbide recibió una requisitoria del fiscal Carlos Rívolo,con una decena de pedidos de información, el último 29 de mayo. Entre otras cosas, el fiscal quieresaber "a quién perteneció y pertenece actualmente el avión Lear Jet 31A matrícula norteamericanaN786YA, remitiendo en su caso la totalidad de la documentación", según el expediente publicado por La Nación.
El fiscal Rívolo también busca averiguar quién es la compañía aseguradora del avión y en cómo se tramitaron los permisos depermanencia en el país. Oyarbide, quien se expedirá en los próximos días, deberá respondera otro pedido: citar a declarar a los cinco pilotos que volaron el avión, afirmó el matutino.
La Justicia no sólo quiere saber quién es el dueño del avión, sino también quién pagó los gastos que generan los vuelos de Jaime, como el estacionamiento enel hangar, la cuenta de combustible, o los honorarios del piloto estadounidense Rick Valdez, quiencondujo el avión de Fort Lauderdale a Buenos Aires el 6 de febrero de 2009.
Según la investigación de La Nación, los operadores encargados de la compra ahora buscan que alguien se haga cargode la del avión desde que Jaime dejó de usarlo. El problema es que quien ponga su firma en eltítulo de propiedad deberá explicar de inmediato ante la Justicia por qué le prestaba la aeronave a un funcionario del Estado. La legislación localprohibe que un avión con matrícula extranjera permanezca en el maís más de 75 días seguidos. Poreso, el Lear Jet 31A descansa en el aeropuerto de Montevideo desde el 22 de junio.
Asimismo, la justicia continúa con la investigación iniciada por el ex fiscal Manuel Garrido , por los vuelos que Jaime realizaba, a expensas del empresario de transporte ClaudioCirigliano y de la firma Aeropuertos Argentina 2000. La Secretaría de Transporte tiene a cargocontrolar ambas empresas.






