El empresario K detenido, Lázaro Báez, cumplirá este jueves su primer mes en el Servicio Penitenciario de Ezeiza, donde no recibió más que las visitas de tres amigos y sus abogados, mientras pasa sus días en silencio, sin sociabilizar con sus compañeros de pabellón, respetando su rutinaria siesta y sin indicios de depresión.
"En este primer mes recibió las visitas de tres amigos (Gustavo Coramidas, Diego Navarro y "el viejo Sofo"), pero ni siquiera lo visitan los tres días de la semana que están destinados a recibir visitas, sino que se turnan. Uno va un lunes, otro un sábado, y luego el otro, el lunes siguiente", explicó a Télam una fuente de la investigación.
Dicha fuente añadió que "nadie de su familia lo visitó", y que sus amigos no le llevan más comida que unos sandwiches para compartir durante la visita, que se desarrolla en una especie de salón de usos múltiples, con mesas y sillas, y que por lo general es más corta que las dos horas que disponen.
"Una vez terminadas las visitas, Báez deja lo que sobró de comida, y entra, sin nada, nuevamente a su pabellón", describió.
Además, señaló que "Báez come la comida del Servicio Penitenciario Federal, no se queja, y no pide que le traigan algo distinto ni que sus compañeros de celda cocinen algo especial, algo muy común en los pabellones, donde algunos detenidos son muy afectos a cocinar".
Los compañeros de pabellón, que son 14, todos mayores de 50 y de baja conflictividad, condenados por delitos como evasión o estafa, "lo están midiendo", porque entre ellos no hay intercambios verbales y Báez se muestra "desconfiado" y "aislado"
Báez no habla con nadie7,5 metros cuadrados
no tiene libros, televisión ni radio
diabetes y presión alta
no se lo ve deprimidototalmente frío, cerrado
1.800 presos
tampoco participa de los partidos de fútbol







