Amado Boudou está haciendo bien los deberes. Y por eso cada vez toma mayor protagonismo. Encabezó su primer acto público en la explanada de la Casa Rosada (dicen que no será el último) y en cinco días se entrevistó con un gobernador, con el presidente de Aerolíneas, con un intendente y con empresarios.
Quiere mostrar gestión y política. Ayer, estuvo una hora y media en la Quinta de Olivos con Cristina Kirchner. Fue uno de los pocos privilegiados en verla (ver aparte).








