Qué dicen de nosotros allá?", es una pregunta recurrente en las conversaciones que mantengo con familiares y amigos.
Admito que desde que vivo en Río, estoy más interesada en lo que pasa acá. Supongo que es algo que sucede también cuando se termina una relación que duró muchos años, duele ver sus imágenes, que nos digan cómo está, y que comiencen a tomar protagonismo esos incómodos intermediarios, donde antes sólo existía un fiel testigo. Duele esa “infidelidad” también.





