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CFK reincorpora suboficiales echados por apoyar a Perón en 1972

Junto a la ministra de Defensa, Nilda Garré, encabezará la ceromonia de regreso de ocho ex cabos a las Fuerzas Armadas que se relevaron en la ESMA.

24-08-2026 | 18:43

Lapresidente Cristina Fernández de Kirchner saldará "una vieja deuda del peronismo" con ocho exmilitares que se sublevaron en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) el día del retorno deJuan Domingo Perón a la Argentina, después de 17 años de exilio en España. Junto a la ministra deDefensa, Nilda Garré, la mandataria dejará sin efecto la baja de esos suboficiales que pelearon porle vuelta del caudillo y fueron echados de las Fuerzas Armadas.

A diferencia de los soldados conscriptos que hace35 años defendieron el Regimiento de Infantería de Monte29 de Formosa del ataque de un grupo guerrillero que mueren en la pobreza y son invisibles para el Gobierno y losorganismos de Derechos Humanos, tal como cuenta el periodista Ceferino Reato en su libroOperación Primicia (Ed. Sudamericana), las bajas de los ocho ex cabos quedarán sin efecto y serán promovidos algrado de cabo principal en situación de retiro, con el haber que les corresponde.

Los protagonistas de esta reparación histórica sonEdgardo Lioi, José Aredes, Eduardo Berruet, Rubén Moschini, Mario Romano, Julio César Albornoz.Fidel Rodríguez y Sergio Polidori, quienes el día del regreso de Perón protagonizaron una rebeliónsin éxito en la ESMA.

La rebelión fue encabezada por Julio César Urien,quien en una entrevista a Página/12 contó el porqué del levantamiento: “Nos negábamos a actuar como fuerzas represivas”, explicó el exmarino, que estuvo preso durante toda la última dictadura. Otro de los jefes que fogorearon larevuelta fue el guardamarina Mario Galli, quien luego estuvo preso en la ESMA y desapareció durantela dictadura junto a su mujer.

Según cuentan los periodistas Marcelo Larraquy yRoberto Caballero en su libro Galimberti (Ed. Aguilar), la mañana del retorno, las tropas policias y militares arrojaron gaseslacrimógenos para impedir que la multitud se acercara. Eran 35.000 efectivos. Y fue allí donde losocho ex cabos intervinieron. “ Un grupo de oficiales y suboficiales de la ESMA intentó una sublevación en apoyo delGeneral, pero el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) desbarató el plan y detuvo a los marinosperonistas”, afirman los autores.

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