El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, es sin duda uno de los aliados fundamentales delkirchnerismo. Sea que necesite apoyo político, sindical o para las movilizaciones del gobierno, elcamionero estará al pie del cañón oficialista. Un apoyo que, además, le resulta muy redituable.
Por eso llamó la atención que, ayer por la tarde, la presidenta Cristina Fernández deKirchner asistiera a la inauguración del Sanatorio de Alta Complejidad 'Sagrado Corazón', delSindicato de Empleados de Comercio de la República Argentina. Ese gremio está encabezado por Armando Cavalieri, histórico sindicalista de los llamados "gordos", la facción enfrentadacon Moyano por el control de la CGT.
Durante el acto, que tuvo lugar en Parque Norte (terruño dominado por Cavalieri), Cristinaelogió la "fantástica" inauguración y lamentó "que haya gente que siga dudando de la convenienciade la organización sindical". "Uno es presidente o presidenta por los plazos constitucionales quelo vote el pueblo, pero compañera de los trabajadores voy a ser siempre", remató la mandataria.
La visita de Cristina puede entenderse como un llamado de atención a Moyano, aunque nuncacomo una ruptura, ya que semanas atrás el gremialista recibió el apoyo de Néstor Kirchner durante un acto en la sede de la CGT. Además, el camionero se prepara para asumir la presidencia del PJ bonaerense , ante los problemas de salud que mantienen internado al titular actual, el vicegobernadorAlberto Balestrini.
Cavalieri fue uno de los "gordos" que el año pasado amenazaron con quebrar la conducción de la CGT para no someterse al liderazgo de Moyano, quien al final terminó logrando la reconciliación.Los dos sectores sindicales cerraron 2009 con un almuerzo pacificador en Olivos.
CFK visitó al rival "gordo" de Moyano

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