Para Julio Cobos ésta fue la peor semana, políticamente hablando, desde su famoso voto“no positivo” a la Resolución 125. La decisión de avalar la remoción de Martín Redrado del BancoCentral en el dictamen de la comisión bicameral no sólo le valió el repudio de sus socios delradicalismo, sino también de importantes sectores de la sociedad.
Según una encuesta realizada por la consultora Management & Fit, más de la mitad de los entrevistados se manifestó en desacuerdo con la decisión tomada porel vicepresidente. De los 900 consultados, el 55 por ciento aseguró no estar de acuerdo con Cobos, contra el 30 por ciento quesí lo está.
Estos números ponen blanco sobre negro una sensación que ya se había percibido esta semana,por ejemplo, en las principales radios, donde la mayoría de los oyentes repudió la actitud delmendocino en la remoción de Redrado.
Para uno de los radicales que lo defiende, pero con matices, el rechazo en la opinión públicose debe a que “hay un hastío con el estilo presidencial que genera rechazo a priori, por esouna posición correcta puede ser mal vista”.
Varias fuentes cercanas a Cobos consultadas por PERFIL aseguraron que el mayor problema quetuvo el vicepresidente es que por el secreto que exige la comisión bicameral, no se pudo conocer elargumento entero. “Él pidió que la comisión tenga libertad de palabra después del dictamen,pero no lo consiguió. Y por eso no puede salir a explicar su fallo”, aseguraron cerca de unode los asesores que tiene el vicepresidente, y que lo ayudó a armar el dictamen.







