Política

Como De Vido no mide en Santa Cruz, Kirchner piensa en su hermana Alicia

El Gobierno lo quiere para competir contra el actual jefe provincial, DanielPeralta. La estrategia K para no perder la hegemonía.

13-10-2026 | 16:44

Néstor Kirchner no quiere perder el poder que conserva en Santa Cruz desde hace dos décadas. Poreso el ex presidente piensa en la posible candidatura de Alicia Kirchner para pelear la gobernación en 2011,según Clarín. La primera idea era que se presente el ministro de Planificación, Julio De Vido,pero al parecer el funcionario no mide bien en las encuestas. "Los números no le dan ni paraempezar a caminar", le dijo al matutino una fuente del Gobierno.

Este viernes el ex presidente volverá a Río Gallegos después de casi tres años. La intencióndel santacruceño es que el Frente Para la Victoria (FPV) retome la iniciativa de cara a lospróximos comicios. El encuestador Carlos Germano, uno de los que más trabaja en la provinciapatagónica, confirmó a que De Vido no supera el 5 por ciento de intención de voto.

La salvadora. Con el magro presente en las encuestas por parte de De Vido, el kirchnerismoya habría comenzado a medir a su hermana que actualmente dirige el Ministerio de Desarrollo Social.Alicia debutó electoralmente en 1995 como candidata a intentendente de Río Gallegos pero perdió.

En 2005, ya con Néstor en la Casa Rosada y con Cristina jugándose todo en la batallabonaerense contra los Duhalde, tuvo su revancha y ganó la banca de senadora nacional. Pero renuncióantes de asumir para seguir en Desarrollo Social.

En 2007 estuvo cerca de ir por la Gobernación, pero una lluvia de harina y huevos que descargaronhuelguistas docentes sobre su cabeza la obligaron a archivar ese proyecto. En ese entonces elreemplazante fue Daniel Peralta, ex interventor de los Yacimientos Carboníferos de Río Turbio quehabía asumido de emergencia la gobernación tras las renuncias de Sergio Acevedo y su vice, CarlosSancho.

Peralta ganó en 2007 y ahora apunta a su reelección. Si bien las encuestas lomantienen con una buena imagen, ya que está cabeza a cabeza con el radical Eduardo Costa, el expresidente no termina de sentirlo como un hombre propio.

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