•Revista Noticias

Cómo funciona la usina ideológica del Gobierno

Quiénes integran y cómo se financia Carta Abierta, el grupo de intelectuales que le "pasa letra" a los Kirchner. Sus polémicas iniciativas.

Cómo funciona la usina ideológica del Gobierno
20-08-2026 | 23:14

La rústica caja de madera va pasando de mano en mano. Los “compañeros” y las“compañeras”, como se llaman sin excepción a sí mismos los 400 fieles que asisten a esasuerte de misa en la Biblioteca Nacional, saben que el mínimo a depositar es de 2 pesos. El máximo,de 20. Como en la iglesia, todos ponen. Hay peronistas cincuentones, algunos estudiantes, exmilitantes del ARI, setentistas, radicales arrepentidos, un poco de todo. Y al final se anuncia lorecaudado: 1.702 pesos.

La plata es para Carta Abierta, el espacio prokirchnerista de intelectuales y artistas que porestos días está por sacar su quinto mensaje público para defender al Gobierno y criticar a quieneslo critican. Son las 11 de la mañana del sábado 21 y están congregados para discutir, palabra porpalabra, el contenido y el estilo de esa esquela dirigida al país, titulada “Restauraciónconservadora o profundización del cambio”. Algunos llevan un diario bajo el brazo y el títuloes siempre el mismo: Página/12.

"Compañeros, compañeras, lo que les dimos es el borrador de la carta número 5, léanlo, lodiscutimos y acordamos el documento final", dice uno de los integrantes de la Coordinación.NOTICIAS, presente en la sala Julio Cortázar del tercer piso de la biblioteca, consigue una copia.Y comienza el debate. "La ley de medios audiovisuales es absolutamente estratégica para evitar quela derecha cope los medios", opina uno de los asambleístas. Después se escucha la voz delanfitrión, el director de la biblioteca, Horacio González: "El 'qué te pasa, Clarín' deKirchner es novedoso y es muy bueno, nadie en la historia lo dijo, hay que analizarlo".

Murmullos de aprobación, hasta que González -uno de los referentes de Carta Abierta, funcionariocomo muchos de ellos -critica algunas expresiones que no le parecen adecuadas para el documento.Definir al santafesino Carlos Reutemann como "cáustico sojero Fórmula 1" le suena a exceso deironía. Tampoco le gusta que los presentes llamen "Nostradamus" Elisa Carrió, o "contrabandista deautos importados para discapacitados" a Susana Giménez.

El gremialista Julio Piumato, invitado especial y más cerca de los sofocones judiciales que delmundo de las ideas, toma la palabra: "Los sectores medios se olvidan de cómo estaban en el2002 y de cómo están hoy. Ahora se indignan y hablan del peinado de Cristina". Se escuchan aplausosy Piumato continúa: "He seguido a este espacio y estoy totalmente de acuerdo con ustedes". Haydebate sobre la "pejotización" del Gobierno y algunos critican la alianza de Kirchner con RamónSaadi y Luis Barrionuevo en las fatales elecciones de Catamarca, como también los coqueteos en laprovincia bonaerense con el poco "progre" Aldo Rico.

Otros defienden al ex presidente: "Si Nestor no se ponía al frente del PJ, se la llevabanpuesta a Cristina". Conclusión de uno de los coordinadores: "El enemigo es poderoso. Si elGobierno pierde perdemos la gobernabilidad". Se sienten amenazados y eso les infunde un tonoheroico: "El 28 de junio es ellos o nosotros".

La mesa organizadora anuncia que en las próximas dos semanas se va a terminar de discutir eldocumento final. Mariana Moyano, que oficia de vocera de Carta Abierta, da un mail para enviarsugerencias. Otro anuncia que el grupo realizará un mural en la Ciudad de Buenos Aires, peroexpilca que aún no quiere revelar dónde será, porque "la última vez, los vecinos macristas casi loimpiden". El anfitrión González despide a todos, con especial entusiasmo al encuestador RicardoRouvier, y vuelve a ocuparse de su trabajo, la biblioteca.

Así funciona la usina ideológica del Gobierno, la misma que engendró algunas de las principalesiniciativas oficiales, como el proyecto de la ley de Radiodifusión o la acusación al campo por"destituyente". ¿Quiénes son y qué espera Kirchner de ellos en este año crucial para susupervivencia política?

Quién es quién. Uno de los integrantes de Carta Abierta, que aborrece a Enrique"Pepe" Albistur, el polémico secretario de Medios, confiesa que el funcionario estuvo en lagénesis del grupo junto con el periodista Horacio Verbitsky, columnista del diario oficialistaPágina/12 y de buena llegada al matrimonio presidencial. "Albistur siempre tuvo esta idea deagrupar a los intelectuales para defender al Gobierno", dice la fuente.

Verbitsky, cuya filosa pluma se transparenta en la primera carta del grupo, que en mayo del añopasado instaló el consagrado concepto de "clima destituyente", prefiere no hablar. "Miparticipación es marginal. Le di mi respaldo público al grupo pero no voy a las reuniones".

Es cierto que la impronta de Verbitsky, que resultó clave como fundador del espacio, luego ledejó paso al estilo más barroco de Horacio González y Ricardo Forster en las cartas subsiguientes,en las que arremeten contra los medios de comunicación, la "nueva derecha" y el sector agrícola. Enla que preparan para los próximos días otra vez hay rastros de la ironía dialéctica de Verbitsky(como llamar "confeso ladrón" a Luis Barrionuevo), aunque él no admita su participación.

González, como se dijo, desaprueba esas licencias. Otras firmas de renombre que completan elequipo son las de Tristán Bauer, David VIñas, Jaime Sorín, José Pablo Feinmann, que aparece como"inorgánico", y Ernesto Laclau, que apoya desde el extranjero. En octubre pasado murió NicolásCasullo, uno de los fundadores, y para homenajearlo, Forster leyó un texto de su compañero queemocionó al resto, y que hablaba del rol estratégico de Carta Abierta. Se sienten la última líneade defensa de un gobierno "nacional y popular" que sufre ataques por querer "distribuir lariqueza".

En junio del 2008, antes del voto decisivo del vice Julio Cobos contra las retenciones, Kirchnervisitó a los intelectuales en la Biblioteca Nacional y el encuentro fue difundido por Verbitsky ensu columna de Página/12. El periodista contó que hubo varios aplausos, pero también algunossilbidos, como cuando el ex presidente defendió el proyecto del tren bala.

Cuando le preguntaron por aquel decreto que -años antes de su guerra contra el grupo Clarín-había prorrogado por una década las licencias de radiodifusión, Kirchner lo señaló riéndose aAlberto Fernández. "Eso fue culpa de Alberto", se desentendió jocoso. El entonces jefe de Gabinetetambién reía. Finalmente Kirchner intentó una explicación algo más seria: "Yo entiendo la críticaque me hacen a la prórroga de las licencias, pero con toda sinceridad tengo que decirles que deotro modo otros tres canales quebraban y Clarín se quedaba con todo". Los intelectuales no pidierondetalles.

En diciembre hubo otra cumbre. El ex presidente llegó a la Biblioteca Nacionalsonriendo: "Me dijeron que había un brindis y vine". Saludó a todos y prometió impulsar lanueva ley de Radiodifusión que el Gobierno hoy menea contra el Grupo Clarín. Su anfitrión, HoracioGonzález, lo escuchaba sentado en el suelo de la sala, como un asambleísta más.

El ex presidente continuó: "Cristina me dijo que tenía la obligación de venir al brindis,sentí que tenía que estar por el gesto de valentía que ustedes tuvieron". Remarcó que en la guerracontra el campo "no fuimos derrotados, sino que nos traicionaron", y recibió los aplausos en susdiatrabas contra Cobos., la oposición y los medios. Luego, Carta Abierta se encargó deredactar el anteproyecto de la ley de Medios que ahora promueve el kirchnerismo:

Fue por medio de una extensísima cadena de mails en la que se analizaba y mejoraba cada párrafoy cada idea. Como las cartas, el documento se discutió luego en asamblea y se reescribió variasveces antes de ponerle el punto final.

Por esos días de fin de año, el arquitecto Jaime Sorín tuvo otro encuentro con la Presidenta alcual luego se refirió en un video subido a YouTube. Hablaron, dice, "del hecho de que tenemos quepasar en algún momento, en un año electoral, a pensar si Carta Abierta puede jugar algún rol entratar de proponer "algo". Esa probable incursión en la campaña, según Sorín, se daría en elespacio porteño, donde Alberto Fernández maneja las huestes K. De hecho, se reunieron con elex jefe de Gabinete un día después de ver a Cristina.

Ahora, este viernes 27, una delegación de Carta Abierta acompañó a la Presidenta en su viaje aChile, donde se celebró la Cumbre de Gobiernos Progresistas. El hecho se subirlos al avión oficialindica cuánto valora Cristina a sus intelectuales preferidos de cara a una elección que elkirchnerismo considera prebiscitaria.

Entre los integrantes del grupo hay quienes malician que Kirchner "los deja hacer" aunqueno tenga ideológicamente mucho en común con ellos., así como el Perón de los '70 alentabaa los Montoneros para amenazar con el caos cuando lo consideraba conveniente. Pero tanto unocomo los otros se benefician con la relación: el ex presidente tiene una fuerza dechoque intelectual en un momento que considera crítico, y los combatientes de CartaAbierta adquieren una influencia de la que carecían hasta ahora.

El financiamiento. Además de lo recaudado con la caja de madera que pasa demano en mano en las reuniones, un dato de la realidad indica que gran parte de los integrantesdestacados del "think tank" kirchnerista cobra sueldos del Estado o trabaja en lugares subsidiadospor el Gobierno. Por nombrar sólo a los más conocidos: Horacios González está en la BibliotecaNacional, Tristán Bauer dirige el Sistema Nacional de Medios Públicos (incluye Canal 7, Télam yRadio Nacional), Feinmann tiene programas en la emisora estatal y en Canal Encuentro (delMinisterio de Educación), Jorge Talento es cónsul en Miami, Jorge Bernetti es funcionario delMinisterio de Defensa y Ricardo Rouvier tiene contrato como encuestador con la Casa Rosada.

Pensar que la dependencia económica del Estado pueda influir en la postura política de unintelectual es tan discutible como insinuar que quienes critican al Gobierno son justamenteaquellos que no cobran dinero de las arcas públicas. Pero es lo que a menudo ocurre. CartaAbierta no se siente a gusto con la etiqueta pública de "kirchnerista".

"No nos llamen así, somos un espacio crítico que apoya a un gobiernodemocrático", dice Daniel Mojica, que preside la Comisión de Arte y Cambio Cultural del grupo,en consonancia con lo que opina Forster.

Noticias: ¿Hay internas en Carta Abierta?

Mojica: Hay discusiones, a veces subidas de tono. Pero lo que nos caracteriza esaceptar la diferencia.

A ciertas diferencias de estilo entre Verbitsky y Horacio González a la hora de redactarlos mensajes del espacio -que no llegan a ser peleas- hay que sumar la influenciacreciente del segundo, que integra un subgrupo inspirado en Ernesto Laclau, el intelectual favoritode los Kirchner. que ganó fama con su original elogio del populismo.

Laclau, trotskista en su juventud, mantuvo diálogos telefónicos desde Londres con laPresidenta y su marido: les aconsejó que no aflojaran en su pulseada con el campo.El peronismo de izquierda de los '60 y '70 lo aporta González, mientras que Feinmann y DavidViñas tienen formación marxista.

Las peleas. En Carta Abierta -que suma unos 1.200 adherentes a sus documentos delos cuales medio centenar son militantes fieles- dicen que ellos retoman el espíritu de lasasambleas del 2002. Fueron a las movilizaciones prokirchneristas del Congreso con su propia banderay estuvieron en la marcha del 24 de marzo por el aniversario 33º de la dictadura.

Además se han cruzado en acalorados debates con intelectuales que no comparten su adhesión K. Lapelea más recordada enfrentó a Feinmann con Beatriz Sarlo. Ella primero criticó a laPresidenta: "No era el momento de que esbozara su tesis sobre la complicidad agraria con elgolpe militar". Y él contestó: "Sarlo ya no es sólo un cuadro intelectual de la derecha, es uncuadro de la oligarquía, una militante agraria".

Entre los críticos más feroces de la intelectualidad kirchnerista está Juan José Sebrelli, quedisparó: "Los arrogantes académicos antimedios redactores de Carta Abierta no vacilaron enrecurrir a la radio y a la televisión -donde nunca hubieran llegado por sus libros- para difundirsus declaraciones a favor del Gobierno".

El filósofo Tomás Abraham también pegó: "Los intelectuales progresistas se indignan cuandola corrupción viene de la derecha, pero si no, es un medio para obtener el poder necesario para unfin sentenciado como bueno". Luis Gregorich también reflejó el dato de que en Carta Abierta hay"varios funcionarios públicos y seguramente una cantidad considerable de contratados por elGobierno". Y anotó: "Todo es así en Carta Abierta: los nacionales y populares , por unlado, y los cavernícolas y los retardados, por el otro. Ellos, que piensan, y los otros, los dederecha, que en el mejor de los casos se limitan a gestionar. La historia queda abolida".

Carta Abierta tiene una Comisión de Aforismos dedicada a castigar a opositores yperiodistas: "Neustadt tenía mala leche, quedó La-nata", "la Doña Rosa de ayer es la Lilita dehoy", o "la Junta de Enlace tiene el Barrio Norte y ahora tiene un Barrionuevo", entre otros quefueron presentados con regocijo en la primera visita que les tributó Kirchner.

Del mismo modo, uno de los referentes, Horacio González, contestó una crítica que el sociólogoVicente Palermo le hizo al grupo. "Asistimos en nuestro país -comienza vuestra carta- a una duraconfrontación entre sectores históricamente dominantes y un gobierno democrático...". No creoabusar del texto afirmando que la alegría se les escapa entrelíneas. '¡Por fin!', me parece leer,'el tipo de conflictos por los que la lucha política vale la pena'", había escrito Palermo. A loque el director de la Biblioteca Nacional contestó explicando que el otro es "liberal".

Los Kirchner necesitan ideas en su difícil camino a las elecciones. Carta Abierta hace lo quepuede.

Revista Noticias .

También en Perfil