Mucho antes de que Javier Milei se convirtiera en presidente, Agustín Laje repetía que si la derecha quería llegar al poder debía dejar en segundo plano sus diferencias internas y construir una gran alianza entre “patriotas, nacionalistas y liberales”.
La estrategia fue exitosa en términos electorales. Sin embargo, una vez en Casa Rosada, La Libertad Avanza se enfrentó a la misma dificultad que atraviesan los frentes amplios: lograr que todos estén conformes. Aunque en el oficialismo niegan problemas, un sector del catolicismo conservador empezó a quejarse. Y algunos, como Joaquín de la Torre, ya trabajan en un nuevo armado: el “tecno-cristianismo”, una plataforma que, según dice, pretende recuperar la dimensión humanista de la política y que en 2027 intentará hacerse escuchar con propuestas como el regreso de la educación religiosa a las escuelas públicas.
A días de la llegada del Papa León XIV, la relación entre el Gobierno y la Iglesia Católica vuelve a estar en la mira. En el cierre de campaña de 2023, Alberto Benegas Lynch, el prócer de Mieli, sugirió romper las relaciones diplomáticas con el Vaticano. Desde entonces, y a pesar del esfuerzo de algunos funcionarios, la relación nunca terminó de fluir.
“La visita del Papa le va a mostrar a Milei que realmente somos un país católico y que se tiene que dejar de joder con no darle bola al catolicismo”, aseguró un dirigente que oscila entre La Libertad Avanza y el PRO.
Pero son más que gestos institucionales lo que genera molestias. En el Congreso, Karina Milei y Martín Menem le prohibieron a los legisladores presentar proyectos para derogar o modificar la Ley de Interrupción Legal del Embarazo. Se trata de una decisión estratégica: el oficialismo no tiene los votos y sería un debate parteaguas. Para una parte de los dirigentes provida que se plegaron al proyecto libertario esta es una agenda determinante.
La primera encíclica de León XIV, Magnifica Humanitas, está dedicada por completo a la inteligencia artificial y al impacto de las nuevas tecnologías en el ser humano. El planteo es una referencia no solo para el ala más progresista del catolicismo, que mantiene un enfrentamiento abierto con el oficialismo, sino que también interpela a buena parte del conservadurismo que observa con desconfianza el avance de los magnates y el tecnoptimismo de Milei.
Los católicos mileístas. Los católicos que se mantienen firmes dentro de La Libertad Avanza rechazan que haya una ruptura y dicen que son posiciones marginales. En una entrevista a La Nación, Agustín Caulo, el secretario de Culto, aseguró que Milei no se reunió todavía con las autoridades del Episcopado “por razones de agenda”. Repiten que el Presidente, como nadie, ubicó a Dios en el centro de la discusión política y que los guiños hacia los evangélicos y judíos no hacen más que ratificar esa idea.
Al igual que el diputado Santiago Santurio, Caulo comenzó su carrera política en la organización Frente Joven, vinculada a la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA). Son dos de las caras más visibles del sector conservador de la Iglesia que convirtió a su religión en su programa político.
En las vísperas de la llegada de León XIV, Santurio lanzó un programa de streaming: Ortodoxia, por el canal Remus. Junto a dos amigos, Martín Monedero y Luciano Falcinelli, el diputado ya emitió tres episodios: “El Estado sin Dios es el Dios Estado”, “Soberanía, Malvinas y la ONU: quién decide por la Argentina?” y “El cuerpo es el límite: la Ley de Identidad de Género y menores de edad”.
Cuando se consulta en el oficialismo quiénes son los dirigentes que se mantienen en esta línea hay cierto consenso en los nombres: el exsecretario de Culto y actual legislador bonaerense, Nahuel Sotelo; el secretario de Educación, Carlos Torrendel; el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez; y el diputado Nicolás Mayoraz. A pesar de que no invocan a Dios en cada discurso, también incluyen en la lista al canciller, Pablo Quirno, y al ministro de Economía, Luis Caputo. “Toto”, de hecho, contó que empezó a usar un “detente” que le regaló su mujer para cuidarlo.
En este sector defienden la gestión conservadora mileísta. Reconocen la orden de Karina al Congreso sobre el aborto, pero dicen que quienes la cuestionan no entienden cómo se hace política. En paralelo, reivindican el desfinanciamiento de políticas de salud sexual y reproductiva y celebran que el Ministerio de Salud obstaculice la distribución del misoprostol. En la lista de “logros” incluyen el DNU 62/25, que prohibió las terapias de hormonización para menores de edad. Dicen, además, que la natalidad y la primera infancia son dos temas cruciales y que por eso el gobierno aumentó las partidas para la Asignación Universal por Hijo o la Tarjeta Alimentar.
En la Ciudad, donde Jorge Macri y Clara Muzzio pretenden ser más derechistas que Milei, también se subieron a la agenda conservadora en la previa a la visita del Papa. El 2 de noviembre se realizó un encuentro para reflexionar sobre la implementación del Protocolo de Acompañamiento al Embarazo Vulnerable (PAEV), que busca desalentar a las mujeres a abortar. La iniciativa es liderada por el ministro Gabriel Mraida y de un consejo asesor externo del cual forma parte, por ejemplo, Rodrigo Fernández Madero, uno de los estrategas de la comunicación provida.
San Miguel: la geografía del quiebre
Donde se comenzó a ver un quiebre más visible es en San Miguel. El dato no es menor. Buena parte de los dirigentes católicos del Gobierno forman parte de Las Fuerzas del Cielo, la organización caputista que se lanzó en 2024 con un acto en la tierra de los De la Torre y que eligió poner en su estandarte a San Miguel de Arcángel, patrono de la localidad. La pelea de los Milei con Victoria Villarruel y la eyección de Pablo de la Torre de la secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, en mayo de 2024, dejaron fuera del esquema libertario a dos de los personajes más visibles del conservadurismo religioso. Según cuentan en el entorno del exintendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, esta dimensión será crucial en el debate político de 2027. Los conservadores no libertarios reconocen que Milei logró instalar en el debate público sus ideas, pero cuestionan que no se haya avanzado más en políticas públicas. Hay quienes ponen como ejemplo al legislador Agustín Romo, también oriundo de San Miguel y de Las Fuerzas del Cielo”.







