Hay tanta cadena nacional con mala onda y desánimo para que los argentinos bajemos los brazos..". Así comenzó el discurso por cadena nacional de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El hermetismo en torno a los anuncios se develó a último momento: aumentos en haberes jubilatorios, medidas que quedaron solapadas bajo una catarata de críticas a empresarios y ecomistas, así como algunas advertencias a los dirigentes sindicales.
La alocución presidencial tenía un objetivo: "Comunicarle a todos los argentinos que una vez más los derechos se siguen ampliando y reconociendo", a partir de la ampliación de la cobertura previsional con la incorporación de "más de dos millones y medio" de jubilados.
En un mensaje transmitido por cadena nacional, la jefa de Estado señaló que de esa manera, la Argentina se "convierte en el país de América Latina con mayor cobertura previsional, con el 93 por ciento".
La Presidenta señaló que "en esta oportunidad a partir del 1 de marzo, el correspondiente es de 11,31 por ciento anualizando un aumento del 27,35 por ciento para nuestros jubilados", llevando a "2.757 pesos la mínima, 4.804 pesos la media y a 20.199 pesos la máxima".
Además, la jefa de Estado anunció el aumento de la asignación por ayuda escolar anual de 170 a 510 pesos, lo que equivale un aumento del 200%, según dijo. "Esta asignación va a llegar a 3.155.000 personas y 1.900.000 familias. El Estado ha gastado millones y millones, perdón, ha invertido. Es la sustentabilidad de un modelo que ha dado resultados", opinó.
A controlar precios. "Vamos a llegar a un acuerdo de precios y vamos a ir a los supermercados para que los precios estén donde tienen que estar", adelantó Cristin. No vamos a permitir que sigan saqueando el bolsillo de los argentinos. Porque las grandes cadenas han invertido mucho, pero también han ganado mucho. Acá habia cinco shoppings cuando llegó Néstor. Luego fuimos a inaugurar shoppings en La Matanza e hipermercados donde antes no había"
Dólar y sindicalistas. Por primera vez desde que se levantara el cepo a la divisa, la mandataria habló de la devaluación. "Con este tema tan meneado del dólar, que dicen que no hablo... Al dia de hoy, 7 dias hábiles de los cambios, la AFIP tiene 439.000 operaciones validades por 223.000 millones y ya se pagaron 140 millones de dólares. Casi la totalidad corresponde a trabajadores en relacion de dependencia", precisó la jefa de Estado.
Pero luego aprovechí esas cifras para criticar a Hugo Moyano, quien reveló que en el sindicato de Camioneros tenían ahorros en dólares. "Casi un tercio de sus afiliados ya usó ingresos para compra de dólares. En total, casi medio millones de trabajadores, sobre 7,5 millones, compra dólares. Este proceso de acumulacion de trabajo ha permitido también generar diferencias. Ese señor no está entre los que compran dólares. Los que más compran no son los que más ganan, porque saben que es más redituable ponerlos en pesos que adquirir dólares", sugirió luego Cristina Fernández de Krichner.
Contra Macri. Como crítica al gobierno porteño de Mauricio Macri, la Presidenta recordó que su gobierno "aumentó el número de escuelas y aulas, para que los chicos no tengan que ir a aulas containers".
"No hay posibilidades de grandes desarrollos sino hay un país grande. A este gobierno el sector financiero no quiere nada, aunque el sector nacional debería quererlo un poquito más. Hay distorciones culturales y manipulaciones económicas", prosiguió.
Puerta, Barrionuevo y Página/12. En varios pasajes, la Presidenta mostró la tapa del matutino Página/12, que denunciaba las malas condiciones en las que trabajaban peones que, según el diario kirchnerista, trabajan en los campos del expresidente Ramón Puerta. "Su dueño estaría en Mar del Plata, o en algún casino, porque les habrá ido bien", dijo, en una crítica indirecta a Luis Barrionuevo y Hugo Moyano.
El Estado K. "Aumentamos la capacidad de consumo. Yo no soy el Estado, soy la Presidenta, el Estado es algo más que el poder político", insistió Cristina. "El liberalismo dijo en los '90 que el Estado no servía para nada y que habia que privatizar todo. Hay quienes le creyeron y muchos lo creyeron de buena fe", consideró.
"Hoy la gran discusión no es populismo o no populismo, sino el rol del Estado y si se cruza de brazos y deja que el mercado ataque el bolsillo. Mientras yo sea Presidenta, este Estado no se va a convertir en empresario. Ni va a dejar librado a su suerte al resto de los argentinos", prometió.







