Mientras la titular del Ministerio de Salud Pública, Sandra Mendoza, aseguró hoy que se reforzarán las fumigaciones conjuntamente conlos municipios y adelantó que esta semana llegará una partida de paracetamol enviada desde laNación, desde la localidad de Charata, el intendente Miguel Tejedor confirmó que también en ese lugar se utilizaron para fumigarinsecticidas vencidos.
"Si es cierto, estuvieron perfumando a los mosquitos", dijo irónicamente Tejedor,señalando que la situación en su ciudad "es muy grave". Ayer, Perfil.com mostró la foto de un envase de insecticida utilizado en la ciudad de Roque Sáenz Peña,con fecha de vencimiento en el año 2006. La vergonzosa situación explica porque el dengue avanza enforma imparable en la provincia de Capitanich, y los 11 casos que se reconocían hace una semanatreparon hoy a 1163, cifra que aún no refleja la verdadera gravedad de la situación.
La esposa de Capitanich, la ministra Mendoza, volvió a pedir hoy que pidió que no se politice el dengue, ya que “los problemas de salud ambiental no los solucionan solo la ministra o Salud Pública,sino que los solucionaremos entre todos”. En este sentido, volvió a insistir que eldengue en el Chaco no es una epidemia sino que se trata de un brote, ya que “no está toda la
provincia con dengue, sino que hay focos localizados”.
Además, la funcionaria explicó que el caos generado en Charata fue producto de la falta devoluntad del intendente, ya que no se realizó las tareas encomendadas desde la provincia. Perorecordó que los funcionarios de su cartera estuvieron varios días en la localidad reforzando lacantidad de profesionales y reorganizando el sistema sanitario, por lo que "la situación está bajocontrol".
Por su parte, el subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Salud, Gregorio Buschovsky, agregó nafta al fuego de la polémica, indicando que "no hay culpables de este brote". Sólo le faltó responsabilizar a losmosquitos.






