Si la declaración jurada de Néstor y Cristina Kirchner se tratara de sumas, restas y divisiones,quizá sería algo más simple de entender. Pero aun así, la matemática parece no estar del lado delos Kirchner que, desde su llegada al poder, aumentaron siete veces su patrimonio y poseen una fortuna superior a los 47 millones de pesos.
Los números no le cierran al juez federal Norberto Oyarbide, quien investiga al matrimonio presidencial por presunto enriquecimiento ilícito a partir del requerimiento de instrucción que presentó el fiscal Eduardo Taiano. Y para eseproblema ya tiene una posible solución: citar a declarar a Víctor Alejandro Manzanares, el contador del matrimonio presidencial.
No es la primera vez que Manzanares tiene que dar explicaciones a la Justicia, pero sí seríala primera vez en la que se lo interrogaría directamente por su participación en la elaboración delos números K.
En 2008, el contador del matrimonio presentó un escrito explicando las “variacionespatrimoniales del año 2005 al año 2007”. Sin embargo, para el entonces fiscal deInvestigaciones Administrativas Manuel Garrido era necesario “investigar más”, porque el documento presentado por Manzanares no contaba con “la documentaciónrespaldatoria”.
“Polo”, como conocen a Manzanares en las frías calles de Río Gallegos, heredó losnúmeros kirchneristas de su padre, Victoriano Manzanares, otro reconocido contador que conoció a Kirchner en la época de los 70, cuando elex presidente operaba para la ex financiera Finsud. Algunos memoriosos recuerdan que Victoriano fuecliente del estudio jurídico de Kirchner en un proceso que se le inició por algunas irregularidadesde Finsud. Néstor no lo pudo salvar y el contador terminó procesado.
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