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Contra la sensatez, Kirchner redobla la apuesta

El Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría analiza las recurrentes crisis K y la única manera que conoce el Gobierno de resolverlas.

24-08-2026 | 03:11

El kirchnerismo viene ejerciendo el poder a nivel nacional desde hace más de seis años y medio.En la Presidencia de Néstor Kirchner, sufre dos derrotas políticas: las movilizaciones de Blumbergen 2004 y el triunfo de Monseñor Piña, dos años más tarde en Misiones. En ambas oportunidades,tras un breve repliegue, el entonces Presidente retomó la iniciativa, redobló la apuesta, anuló a sus adversarios y ganó las elecciones de 2005 y 2007.

En los dos años de gobierno de Cristina las derrotas fueron tres: la del campo en 2008, elfracaso electoral en 2009 y la crisis desatada por el uso de reservas para pagar deuda al comenzar2010. Ante todo, se observa que las derrotas se han hecho mucho frecuentes y también que lametodología de redoblar la apuesta, ha dejado de producir los resultados que antes alcanzaba.

Lo sensato sería, en consecuencia, aceptar que hace falta cambiar la forma de hacer política,dado el costo y la inviabilidad que implica seguir gobernando con una suerte de hiperpresidencialismo, que ha perdido consenso como lo mostró la elección, lo siguieronconfirmando los sondeos y que además ha dejado de ser eficaz, como lo ha mostrado la crisissuscitada con el intento de destituir al Presidente del Banco Central.

La historia muestra que los líderes políticos cambian de ideología de acuerdo a intereses,conveniencias y circunstancias. Néstor Kirchner es un ejemplo extremo de ello.

Por esta razón, cuando la actitud de la justicia, la relación de fuerzas en el Congreso y laopinión pública y las decisiones que está adoptando la justicia de los EEUU respecto al embargo dereservas argentinas, hacen prudente un giro hacia la moderación y el consenso, en una palabra haciala sensatez, el ex Presidente, como líder del oficialismo, seguramente hará lo contrario: redoblará la apuesta una vez más.

Frente a los intentos de buscar un acuerdo en las últimas horas, que someta las decisiones delEjecutivo a la correspondiente aprobación el Congreso, el kirchnerismo ha insistido en denunciaruna conspiración, en la cual ubica al Vicepresidente, el Presidente del Banco Central, laoposición, los medios de comunicación privados, la justicia, el campo, los fondos buitres, laderecha, sectores del empresariado, intereses foráneos etc.

Este discurso ha sido explicitado no sólo por el ex Presidente en las últimas horas, sinotambién por Cristina Kirchner.

Sus afirmaciones de que el Vicepresidente busca desplazarla antes del 2011, las declaracionesdesde el oficialismo mencionando la posibilidad de un juicio político a Cobos y las de LuisD’Elia denunciando la puesta en marcha de un golpe blanco, para destituir a la Presidente, no hacen más que agravar la crisis políticay económica que se ha generado, proyectándola al plano institucional y aumentando laincertidumbre.

El momento existe moderación y el kirchnerismo está respondiendo con exasperación.

La historia argentina muestra muchos casos de crisis que no pudieron ser resueltas por laincapacidad de lograr acuerdos y el reciente conflicto entre el gobierno y el campo es un ejemplode ello.Pero lo probable es que Kirchner siga redoblando la apuesta, en un momento en el que se requiere exactamente lo contrario.

(*) Especial para Perfil.com. El autor es Director del Centro de Estudios Unión para la NuevaMayoría

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