Tras cinco años de conflictos bilaterales, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sereunión con su par de Uruguay, José "Pepe" Mugica, para lograr un acuerdo sobre la pastera UPM (exBotnia), instalada sobre el río Uruguay, lo que motivó el aún irresuelto corte del puenteinternacional de Gualeguaychú.
En la reunión celebrada en la Residencia de Anchorena, en el departamento de Colonia,Cristina destacó que se adoptó el "compromiso" para dentro de 60 días esté acordado "los criterios,los sistemas, los instrumentos y los estandares de nivel internacional para monitorear y cuidar elmedio ambiente en la totalidad del Río Uruguay".
También resaltó que se arribaron a consensos en cuestiones energético, de transporte ycomerciales. "Con la muy buena voluntad de los presidentes estamos firmando estos acuerdos",aseveró Fernández de Kirchner, que tomando las declaraciones previas de Mujica respecto delconflicto de la pastera "no somos mandrake" para resolverlo en corto plazo.
Mujica, se mostró esperanzado en que se levantará el bloqueo de Gualeguaychú, pero advirtióque debe alcanzarse "por el consenso entre el gobierno y la sociedad argentina".
"Queremos que las dos sociedades pasen por el puente y lo vamos a lograr, porque lo imposiblecuesta un poco más", sentenció Mujica, al destacar que el Uruguay tiene que "ayudar a que eseproceso de consenso madure" porque "el piquete no lo va a disolver el Uruguay".
En coincidencia, Cristina condenó el bloqueo que realizan los asambleístas de Gualeguaychú yafirmó que es una "deficiencia" de la Justicia que no haya condenados los cortes de rutas en elpaís. "En la Argentina no hay ningún condenado por cortes, desde los más violentos hasta los másinofensivos, esto es a mi criterio es una deficiencia del sistema que no me sería imputable",sostuvo.
La mandataria argentina sostuvo que la medida de fuerza perjudica "a los pobladores en FrayBento y Gualeguaychú" pero no tiene impacto nacional. Además dijo no compartir la metodología delos piquetes, pero aseveró que "la represión no es absolutamente la solución".
Por último, Cristina remarcó la disposición del gobierno argentino de "colaborar" parafacilitar la llegada de gas boliviano a Uruguay. "Va a significar un cambio de 180 grados en lamatriz energética de Uruguay, y estamos dispuesto a colaborar porque formamos parte de un mismoespacio político y comercial como es el Mercosur". Los mandatarios se comprometieron a volver areunirse en los próximos 60 días.
Fuente: DYN.








