En un discurso en el que pareció parafrasear a la presidenta CristinaFernández, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, dijo "nos han secuestrado la Navidad", durante la tradicional misa de Nochebuena en laque criticó que prime el sentido comercial de esta fecha por sobre el religioso. Además, aseguróque en el país hay “oscuridades existenciales” que pretenden solucionarse “conmás oscuridades”, advirtió sobre “la tentación” de los argentinos de “caer en laidolatría” de los ídolos “que no pueden prometer absolutamente nada”, yvolvió a condenar el matrimonio homosexual y el aborto.
"Nos han secuestrado la Navidad”, dijo el primado,utilizando la misma palabra que tantas críticas le significaron a la Presidenta, tras su acuerdocon la AFA para la televisación del fútbol, al afirmar "No quiero que se secuestren más los goles".“Parece que la Navidad es correr detrás de las lucecitas, colmar los shopping abiertos hastalas 4 de la mañana, todos apurados, y con la cabeza en mil cosas. Después, cuando reposamos unpoco, ya se nos pasó”, graficó. El primado recordó que el sentido de la Navidad es “laluz de Dios en medio de las tinieblas” y, ante “el secuestro” de la Navidad,consideró que “hay que rescatarla. Rescatarla abriendo el corazón a la luz” a travésde la señal: “Un niño, que nos marca la ternura de Dios”.
Además, adviertió sobre la " tentación de caer en la idolatría". “El pueblo siempre tuvo la tentación decaer en idolatría. La historia no cambia, hoy nos pasa lo mismo. Tenemos oscuridades en el corazón,oscuridades en la familia, en la ciudad, en el país, en el mundo. Oscuridades existenciales que lasqueremos solucionar con más oscuridades”, aseveró el primado argentino durante la tradicionalmisa de gallo en la catedral metropolitana, que se realiza tras la cena de Noche Buena.
El purpurado exhortó a los argentinos a no dejarse “engañarpor los ídolos que no nos pueden prometer absolutamente nada”, ni tampoco por“luces que no son verdaderas. Por farolitos de artificio, o por grandes fuegos artificialesque iluminan un minuto y después se van”. Por el contrario, el arzobispo propusodejarse iluminar por la luz “mansa” de Dios, que “ilumina con mansedumbre y conpaciencia”, pese a que “nuestro corazón rebelde prefiere la lucecita del momento propiade un ídolo, a la gran luz del Hijo que se manifiesta”.
En tanto, Bergoglio apeló a su habitual estilo encriptado parareiterar preocupación por el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. “Acaso unamadre se puede olvidar del hijo que lleva en sus entrañas. Aunque una madre se olvidará, yo no mevoy a olvidar de vos”, dijo citando al profeta Isaías. Y se refirió al matrimonio homosexualal señalar que “las oscuridades de la familia pretenden solucionarse con másoscuridades”, y al pedir a los argentinos que “se dejen querer por el amor tierno, tande madre y de padre con el cual Dios se manifiesta”.
Fuente: DyN




