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Cuba, una carta que los Kirchner no saben usar

Se desconoce la agenda en Cuba, en un contexto en el que las cosas han cambiado desde la visita de Fidel Castro a la Argentina, en su último viaje antes de dejar el poder.

21-08-2026 | 16:31

La última aparición que Fidel Castro tuvo fuera de Cuba se produjo en la Argentina. Fue en la Cumbre del Mercosur que se realizó enCórdoba en 2006 y la visita del entonces presidente cubano a las sierras cordobesas se vivió enmedio de un fuerte enfrentamiento diplomático, cuando Néstor Kirchner le hizo llegar una carta enla que le solicitaba el permiso para que Hilda Molina pudiera salir de la isla y llegar a laArgentina.

La misiva de Kirchner a Fidel, realizada a instancias de su canciller Rafael Bielsa, generó un profundo malestar en el cubano, y en algunos ámbitos diplomáticos conascendencia castrista se llegó a usar la palabra traición para referirse a la presión kirchnerista.No es posible confirmar si tanto dolor agravó los problemas de salud que Castro ya padecía, pero locierto es que fue la última vez que se pudo ver a Fidel en un escenario internacional: cuandoregresó a Cuba cedió a su enfermedad y, después de 49 años de liderazgo hegemónico, fue obligado aentregar el poder a su hermano Raúl.

Ahora que la carta cubana vuelve a ser usada, esta vez por Cristina Kirchner, es importanteanalizar lo que está por venir. Los detalles de la misión son guardados en totalhermetismo, seguramente porque es muy poco lo que puede confirmar la delegación argentina, perotodo parece indicar que Molina será parte de la agenda que se discutirá en La Habana. Es difícilimaginar lo contrario: no aguardan en Cuba grandes inversiones ni anuncios importantes que obliguena la Presidenta a movilizarse hasta el Caribe.

Y Molinas lo presiente, tal como se lo anticipó a PERFIL en su edición del domingo pasado.“Yo no voy a ocasionar ningún problema diplomático. En Argentina no hablaré de política,porque eso lo hago en mi país, es aquí donde digo que éste es un gobierno represor, y que loscubanos no tenemos libertad –aseguró la médica desde Cuba–. En Buenos Aires sólovisitaré a mi familia, conoceré a mis nietos, veré a mi hijo después de 15 años y saludaré a mimadre que cumplirá 90 años. Luego regreso a Cuba porque es aquí donde quiero vivir”.

La disidente que acaba de imitar a la multipremiada Yoani Sánchez y lanzó su propio blog (hildamolina.blogspot.com) para perforar el cerco decensura que se impone en Cuba, advirtió que la visita de Cristina todavía no había sido anunciadaen La Habana, aunque la prensa oficial –la única posible en la isla– ya anticipó lallegada de los presidentes Rafael Correa, Felipe Calderón y Michelle Bachellet. “Cristina esuna gran defensora de los derechos humanos y debe ser coherente. Ojalá que escuche miplegaria”, imploró Molina.

Los diplomáticos argentinos que manejan el caso recuerdan que Cristina fue desde siempre una delas mayores impulsoras de la liberación de Molina. Si eso es cierto, la médica debería teneresperanzas. De lo contrario, el fracaso sería un nuevo traspié internacional a la ya muycuestionada agenda exterior del gobierno argentino.

(*)Editor de Internacionales de DIARIO PERFIL

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