Ellos encabezan la mayoría de las encuestas como dos posibles candidatos que reúnen la mejor imagen y la mayor chance de arrastrar votos de la "clase media", es decir, ni K puros, ni de "derecha".
El dato no es menor: son los votos más valiosos para el Gobierno, los que más necesita para lograr un buen resultado electoral este año y alcanzar una ecuación parlamentaria que le permita avanzar con una reforma en la Constitución que habilite la continuidad del cristinismo después de 2015.
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