La relación entre el kirchnerismo y el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, es como lahistoria de un matrimonio fallido. Donde antes hubo amor, o al menos una alianza política, ahorasólo quedan reproches y despecho.
Das Neves fue aliado del kirchnerismo desde 2003, cuando llegó a la gobernación por primeravez, tras un breve paso como funcionario duhaldista. Con cierto olfato, comenzó a despegarse delGobierno el año pasado, mientas Néstor y Cristina Kirchner perdían popularidad al ritmo delconflicto con el campo.
Desde entonces, todo ha sido tensiones entre los K y el chubutense. Si bien el gobernadorrepudiaba al kirchnerismo en público, sus legisladores apoyaron muchas propuestas oficialistas en el Congreso. Pero ayer se sumó un nuevo capítulo a la disputa cuando algunas carteleras deBuenos Aires amanecieronenpapeladas con la leyenda "Das Neves come perros".
Por eso, el Gobernador salió a responder: Advirtió sobre "la actitud depredadora del ex Presidente" y dijo que su deber es "alertar a lasociedad chubutense de la agresión" que sufrió. "Tengamos en cuenta quiénes son los aliados y loscómplices en la provincia", afirmó Das Neves al diario Ámbito Financiero.
No es la primera vez que unos afiches apuntan contra el Gobernador. El año pasado, en medio deotra disputa con el kirchnerismo, aparecieron otros carteles con la leyenda:"Das Neves: 80% abogado y 100% pelotudo", en referencia al 80% de la carrera de abogacíaque el mandatario no pudo completar a causa del golpe de estado de 1976.
El chubutense también mantiene una cruzada contra el Gobierno nacional por fondos adeudados, al igualque el cordobés Schiaretti. El Ministerio de Planificación Federal, encabezado por Julio De Vido,adeuda $300 millones las empresas que ya tienen emprendimientos licitados en la provincia, mientrasque la Subsecretaría de Vivienda le debe $134,5 millones al Instituto Provincial de Vivienda, segúnÁmbito.
En medio de esa disputa, Das Neves mantiene sus intenciones de ser Presidente en2011. No le será fácil: ya renunció al Partido Justicialista, que -ante la falta de candidatos- polariza su interna entre Kirchner y Duhalde.
Si se aprueba la reforma política que pretende el oficialismo, Das Neves debería volver alpartido y disputar unas elecciones internas en las que -por ahora- tiene posibilidades escasas.Mientras tanto, el chubutense sigue su campaña incansable: mañana inaugurará su bunker porteñoen Callao y Rivadavia, frente al Congreso.




