•Opinin - Panorama Educativo

Del Nacional, las normas y la autoridad

La reciente ocupación estudiantil del emblemático colegio, más allá de las lógicas adhesiones y rechazos que concitó, puso sobre la mesa varios puntos polémicos.

23-08-2026 | 16:07

La reciente ocupación estudiantil del emblemático colegio preuniversitario Nacional de BuenosAires, más allá de lógicas adhesiones y rechazos que concitó, puso en la mesa entre otros puntospolémicos la utilización mediática de un problema disciplinario y el débil apego a reglas y normasque hoy se reproducen en ámbitos ilustrados y de clase media.

Las palabras autoridad, normas y reglas inquietaron muchas veces con justicia a chicos yjóvenes, y durante mucho tiempo también a sectores intelectuales que en largas épocas fueronperseguidos por "normas y reglas" elaboradas por "autoridades" de facto.

En esta oportunidad, mucha gente siguió con avidez el conflicto hasta comunicadores que noabordan frecuentemente el tema educativo, con el deleite de escuchar una dialéctica de alto vuelocon reflexiones, aserciones, acusaciones de estos jóvenes formados en la excelencia, más allá de sicomprendían el nudo del conflicto.

El enojo y rechazo a una sanción disciplinaria, sea a través de amonestaciones o de colocarfaltas, como hecho objetivo sucedió, sucede y seguirá ocurriendo en las escuelas secundarias delpaís, pero los estudiantes más allá de los enojos no hacen trascender la cuestión, tal vez por nocontar con las herramientas de ser un estudiante del Nacional.

Durante la toma por las sanciones a los 12 estudiantes que concurrieron a la 33 marcha por laNoche de los Lápices sin autorización tal como es "reglamento" de la escuela, los estudiantesmezclaron conceptos de libertad, memoria, democracia, dictadura, autoritarismo y otros antagonismoscon los apercibimientos que reglan las salidas y entradas en horarios de clase.

Como en cualquier otra escuela secundaria normal, los jóvenes hasta los 17 años son "menores" deedad, y por eso al comienzo del año se les pide por "norma" el permiso de los padres para concurrira marchas o retirarse antes por otras cuestiones.

Más allá de que a esas edades se cuestionan muchas cosas del mundo, entre otras las imposicionesa reglamentos y normas, la utilización mediática del conflicto puso a las autoridades del colegioen un dilema disciplinario: Negociar bajo la toma sentaba un mal precedente entre los chicos ytambién levantar las sanciones generaba un mensaje contradictorio.

Las autoridades de la UBA, de quienes depende el Colegio, plantearon su postura y los recibieronrecién tras la desocupación y limpieza de la escuela, sin deponer el apercibimiento. "Esinadmisible, no se puede negociar en medio de una toma que es una forma violenta de coartar elderecho a formarse y desplazarse a unos 2.000 estudiantes por parte de una minoría", sostuvo elsecretario General de la Universidad Carlos Más Vélez.

"Estamos a favor de generar un nuevo espacio para expresarnos, para reflexionar sobre los modosde educarnos, para convocar a los padres a pensar juntos sobre temas de convivencia, aprendizaje,formación de sus hijos y enseñanza que sacamos del problema", afirmó por su parte la secretariaAcadémica de la UBA, Edith Litwin. El ministro de Educación, Alberto Sileoni, también acercó susconceptos. "Los padres deben saber que lo que está haciendo la escuela es acompañarlos en laeducación de sus hijos".

"Nos gusta que los jóvenes luchen por la memoria y vayan a actos que reivindiquen la memoria detoda la sociedad, pero me parece que no es lo que estamos discutiendo en este caso", resaltó paraagregar "acá hay claramente un incumplimiento de la norma".

La semana próxima el Nacional recibirá durante tres días a los padres de todos los años y turnosen un nuevo espacio para seguramente ajustar algunos costados flojos respecto a la palabra de laautoridad y la normativa escolar.

(*) Agencia DYN

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