El gobernador bonaerense mira intranquilo la peor etapa que atraviesa su relación con el sectoragropecuario. Por eso le encomendó al nuevo ministro de Asuntos Agrarios, Ariel Franetovich–a quien el campo aún no acepta como interlocutor–, lograr reunir al sector la próximasemana para retomar el diálogo. La preocupación de Daniel Scioli llegó a su punto máximo el jueves,día en que decidió reunirse con Emilio Monzó, el ex ministro de Asuntos Agrarios, a quien solicitóla renuncia el 2 de septiembre por presiones de Néstor Kirchner.
Durante la gestión en la Provincia, el primer mandatario intentó mantener cierta autonomía conrespecto a la relación del campo con el Gobierno nacional. Desde que surgió el conflicto por laResolución 125, desde la Casa de Gobierno bonaerense se creó una Mesa Agropecuaria Provincial,conformada por dirigentes rurales y funcionarios, desde donde surgieron medidas como la prórrogadel plazo para que los productores puedan refinanciar sus deudas con la banca pública. Además,Scioli encomendó a su tropa entregar subsidios al agro y dar $ 800 millones en créditos a pequeñasy medianas empresas del sector.
Con estos gestos, el gobernador logró que el campo no lo cuestione duramente y base su reclamoante el Gobierno nacional. El momento más difícil que le había tocado pasar a Scioli fue en mayo,en plena campaña electoral, cuando se intensificaron los escraches en el interior, provocados porhaber aceptado integrar la lista kirchnerista como candidato testimonial. En aquel momento, hubo ununánime repudio a los ataques por parte de la oposición y de la dirigencia rural.
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