La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada, por 136 votos a favor y 88 en contra, elPresupuesto Nacional para el año próximo y prorrogó cuatro impuestos a pedido del GobiernoK. Además, el cuerpo suspendió la vigencia de la ley de Responsabilidad Fiscal durante losperíodos 2009-2010, por lo que las provincias no tendrán restricciones para tomar deudas para afrontar susproblemas financieros. La decisión, polémica, retrotrae al fantasma ya vivido deincrementos de deuda que heredan administraciones siguientes y pocas veces se traducen en obrasconcretas.
El proyecto de Presupuesto nacional, remitido por el Ejecutivo, prevé un crecimiento delPBI del 2,5 por ciento, una inflación del 6,1 por ciento y un dólar promedio a 3,95 pesos.A su vez, como parte del mismo paquete, pero en proyectos separados se prorrogaron los impuestos a las Ganancias, Ganancia Mínima Presunta, Bienes Personales,al Cheque y al precio final de venta de cigarrillos. El presidente de la comisión dePresupuesto y Hacienda, el kirchnerista Gustavo Marconato, defendió el proyecto presupuestario yaseguró que en 2010 "vamos a continuar en la ruta del crecimiento" que viene dándose"ininterrumpidamente por cinco años y medio" y que sufrió -dijo- apenas "un accidente" por la crisis financiera internacional.
Las prórrogas impulsadas por el oficialismo son por diez años para los impuestos a lasGanancias, Ganancia Mínima Presunta y Bienes Personales; la renovación del impuesto al Cheque espor dos años y, hasta el 31 de diciembre de 2010, para el impuesto adicional de emergencia alprecio final de venta de cigarrillos.
La oposición realizó una serie de reclamos, como el peronista disidente Marcelo López Arias, quien planteó la coparticipación total del impuesto al chequey la cancelación de las deudas provinciales con las deudas que tiene la Nación por ATN, posiciónsimilar asumió el duhaldista Jorge Sarghini. El radical Miguel Ángel Giubergia manifestó la necesidad de hacer "una reforma tributariaintegral" después del 10 de diciembre, tras el recambio parlamentario, insistió en coparticipar "el100 por ciento" del impuesto al cheque y eliminar el impuesto a la Ganancia Mínima Presunta por"distorsivo".
En tanto, la cívica Fernanda Reyes criticó que el jefe de Gabinete mantenga la facultad para reasignarpartidas de gastos corrientes y recalcó que, a diferencia de otros ejercicios , "la novedad es que en este presupuesto existe un nuevo superpoder al ministro (Julio) DeVido para que pueda endeudarse en 19 mil millones de pesos, para realizar una serie de obras de lasque no se informa el detalle".
Con Reyes, coincidió el ex arista Carlos Raimundi (co-firmante con el porteño Claudio Lozano, Proyecto Sur, de undictamen de minoría), respecto a la necesidad de gravar la renta financiera. Mientras, Lozano anticipaba su rechazo al presupuesto por considerar que aumenta "el cuadro de regresividad e injusticia" en cuanto al reparto de recursos. Elmacrista Esteban Bullrich, en tanto, descalificó la propuesta oficial y afirmó que "el presupuesto de este año es papel mojado, no sirve para nada", y el exkirchnerista y ahora opositor Jorge Obeid se pronunció en contra de la suspensión de la ley de ResponsabilidadFiscal por considerar que esa medida implica "el comienzo del camino del caos monetario".
La sesión comenzó al mediodía con 131 diputados en el recinto, casi quórum estricto que eloficialismo conformó con la ayuda del radicalismo K, diputados fueguinos, santiagueños y deEncuentro Popular y Social.






