Eduardo Duhalde se sienta a la cabecera de la larga mesa de su oficina del Movimiento ProductivoArgentino, a metros del Congreso. Está serio. Sólo va a reír con ganas cuando, en medio de laentrevista, dos limpiavidrios irrumpan detrás de los grandes ventanales. "¡Qué recursos tienenestos muchachos!", bromea su ladero Juan José Álvarez, que sospecha que los limpiavidrios son espías de la SIDE, como él mismo en otra época.
Será la única interrupción, el único momento de distensión en una hora de reportaje en el queel ex presidente hablará del peronismo y será crítico de una eventual postulación presidencial deFrancisco de Narváez, lapidario con el gobernador Daniel Scioli, contemplativo con Mauricio Macri yambiguo sobre su propia ambición para 2011. "No excluyo nada", se hará elmisterioso, aunque se lo note entusiasmado. Y como nunca, avanzará con su demoledora crítica a losKirchner: "Van a tener muchos problemas judiciales".
Lea la entrevista completa en la última edición de la revista Noticias.




