A raíz del dictamen que el oficialismo obtuvo hoy con ausencia de la oposición, que abandonó elplenario de comisiones debido al apuro K por aprobar cuanto antes la medida, diferentes senadoreslanzaron duras críticas al tenor del debate y adelantaron cómo actuarán en caso de que elkirchnerismo logré llevar la media sanción de Diputados a la Cámara Alta.
Debatir hasta abril. "No aceptamos que se trate una reforma electoral sinconsenso", manifestó el senador radical, Gerardo Morales, quien manifestó que "puede haber unabuena ley" pero es necesario "establecer una nueva agenda que defina la reforma a mas tardar enabril próximo".
El jujeño, presidente del radicalismo, subrayó que debe extenderse el debate para oír laopinión de "jueces federales; y los apoderados y titulares de los partidos".
El debate que viene. Por su parte, Samuel Cabanchik, de Proyecto Buenos Aires Federal, dijo a Perfil.com que si el oficialismo insiste con llevar este dictamen al recinto y reune elquórum necesario, "daremos debate y dejaremos un testimonio, como lo hemos hecho hoy al retirarnosdel plenario".
"Acá la pregunta no es hasta cuando debatir; este es un Congreso saliente, se renueva untercio del Senado, este jueves le tomamos jura a los nuevos senadores y hoy se hace este dictamenpara debatir el proyecto la semana que viene", graficó Cabanchik.
"Anacrónica" y "proscriptiva". El titular del bloque socialista, Rubén Giustiniani, fue más drástico y manifestó que "esta reforma política nacemuerta". Cuando el oficialismo se negó a extender la discusión sobre el tema, el santafesino sostuvo que "es un disparate y es inaceptable sacar la reformapolítica a los empujones, sin apoyo de la oposición".
Antes de retirarse junto a un grupo de opositores, el senador calificó a la reforma como"anacrónica" porque concentra facultades del Congreso en el Ejecutivo y "proscriptiva" porque impidehasta casi tornar imposible el surgimiento de nuevas fuerzas políticas.







