Sesenta años y todo el poder de la Argentina. Ni en sus fantasías más descabelladas se imaginó alguna vez sola y al frente de un liderazgo político tan hegemónico. Ella lo reconoce en la intimidad. Sola y poderosa. Lo disfruta.

Sesenta años y todo el poder de la Argentina. Ni en sus fantasías más descabelladas se imaginó alguna vez sola y al frente de un liderazgo político tan hegemónico. Ella lo reconoce en la intimidad. Sola y poderosa. Lo disfruta.
