Tímidamente, mientras ayer en la presidencia del Senado, el vicepresidente Julio Cobos daba directivasde girar la media sanción del proyecto de Servicios Audiovisuales a cinco comisiones, en elsalón Rosado de la Cámara Alta se realizó un profundo debate que contó con la presencia deperiodistas y senadores en torno a la nueva Ley de Medios. El senador Samuel Cabanchik(Proyecto Buenos Aires Federal), que convocó a Reynaldo Sietecase, Miguel Wiñazki, Rodolfo Barros yCarlos Molina a dar susopiniones, lamentó el clima de "exasperación y de despreciopor las formas democráticas" que ha envuelto al trato de la norma.
Oportunidad histórica. "Hay una necesidad de una nueva Ley de Medios, algo que los grandes grupos no quieren", sentenció Sietecase (columnista del diario Crítica, conductor de Tres Poderes en América TV y Mañana es tarde en radio delPlata). "No pueden escindirse el debatede la ley de las presiones de los grupos", dijo y agregó que el verdadero problema para bastossectores de la oposiciones es que " la ley la haya mandado este Gobierno, cuya única política comunicacional ha sido eldesprecio por los periodistas".
No obstante, y a pesar de sus temores de que esta ley pueda reavivar los "fantasmas de loocurrido con la reforma del Consejo de la Magistratura", cuando hubo un tratamiento exprés queterminó viciando aún más al órgano que designa y remueve jueces, Sietecase llamó a aprovecharesta "gran oportunidad" y le pidió a los senadores: "En nombre de la mayoría de lostrabajadores de prensa que queremos una nueva ley de medios audiovisuales democrática y plural, no digan más que se oponen a la ley en defensa de nuestra libertad de expresión. Ustedes y nosotrossabemos que no es cierto" .
"¿Qué te pasa Clarín?". Por su parte, el filósofo y periodista Miguel Wiñazki, uno de los secretarios de redacción deldiario Clarín, realizó un análisis teórico de la trama de sentidos sobre los cuales se ciñe eldebate de la Ley, en el que señaló cómo comienzo de todo aquella mítica frase de Néstor Kirchner: "Qué te pasa Clarín, estás nervioso?". "Qué te pasa es vení a pelear, qué te pasaconmigo, te voy a derrotar; y es una invitación a un juego de suma cero, o ganás vos o ganó yo, es una estructura de la polarización", reflexionóy expresó que en el debate, tal y como está planteado, hay un "consignismo vacío".
Luego de realizar un denso análisis teórico del asunto, Wiñazki concluyó: "Entre el delirio, la premura, lalocura, el consignismo, el maniqueísmo, y el autoritarismo, que provoca este enmudecimiento, elhecho comunicacional que estamos buscando, la transparencia y la racionalidadde una nueva ley de comunicación están en seriopeligro. Creo, estoy convencido, de que hay que buscar por otro lado".
FOPEA y ARBA. Rodolfo Barros, sudeditor de lasección economía del diario Perfil, habló en nombre del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y apoyó la sanciónde la Ley. En su turno, leyó un comunicado de laONG que nuclea a más de 270periodistas, y destacó que es necesario "no imponer plazos para el debate profundo" de la norma.Además reclamó que se exija a los licenciatarios un "código de ética" y que "cadamedio designe un Defensor del oyente o del televidente, entre otros puntos. A la hora de analizarel rol de los periodista en este debate, fue contundente: "Debemos informar, hacer periodismo".
En tanto, Carlos Molina, director deCadena 3 y Presidente de ARPA (Asociación de Radiodifusoras PrivadasArgentinas), señaló que la nueva Ley es restrictiva, que plantea la censura previa, que desfavorecea las radios privadas con alcance nacional porque, de aprobarse, los únicos medios capaces dehacerlo serán los estatales y denostó el mecanismos de audiencias públicas como paso para larenovación de las licencias.
Del encuentro, en calidad de oyentes, también participaron los senadores Alfredo Martínez(UCR-Santa Cruz) y Sonia Escudero (PJ-Salta).
(*) redactor de Perfil.com




