El espectro Mimicha planea sobre Reutemann

La ex esposa de Lole denuncia "un juego inadmisible", del que no da detalles, pero amenaza con "contar la verdad". ¿Qué guarda?

06-10-2026 | 15:54

Desde el balcón terraza de su octavo piso en el extremo este de Cap Ferrat, lindante con CapD’Alil, a 8 km de Mónaco, María Noemí Claudia Bobbio, Mimicha, escribió en su blog el juevespasado un amenazante mensaje dirigido a su ex marido: “Comunicado Urgente desde mi residenciaen Europa. Directamente desde Europa hago saber al senador y a sus seguidores, en honor a laVerdad, a la cual defiendo como virtud primordial del SER, no aceptar más este juego inadmisible ysolapado en el cual me veo envuelta. Si esto no finaliza, me encargaré de contar la Verdad, la cualpor pudor y respeto he sabido callar. Con toda responsabilidad, saludo a mis queridoslectores”.

¿A qué se refiere? ¿A que Alan Jones, su compañero de Williams, lo boicoteara para que no fueracampeón mundial y dijera ante 700 millones de teleespectadores que “él sólo puede correr enun concurso de Miss Argentina”? ¿A su íntima amistad con el ex obispo Edgardo Storni, porquien impidió durante sus dos mandatos que el cura pedófilo fuera investigado y juzgado porcorrupción de menores? ¿A los asesinatos de nueve personas durante la represión de 2001? ¿A lasinundaciones de 2003 con un saldo de 150 mil evacuados, 23 muertos durante el primer día y 116 porsecuelas? ¿A que nunca pisó Tribunales porque armó una Corte Suprema provincial adicta? ¿A haberllevado a los hermanos Rohm al ex Banco de Santa Fe, finalmente privatizado por su sucesor, JorgeObeid? ¿A sus cuentas en un banco de Ginebra no declaradas, sobre las que dijo: “¿Quién notiene un millón de dólares afuera?” No, seguramente que no. Esas, según él, “sonmentiras de la máquina hitleriana” de Hermes Binner, gobernador de Santa Fe.

Carlos “Lole” Reutemann padece dos síndromes que se potencian. El primero es el desegundo: segundo hermano de Enrique, quien padece ciertos trastornos mentales; segundo hombre de suprimera mujer; eterno segundo de todas las escuderías en que corrió y segundo en su últimocampeonato mundial por un punto. El otro síndrome que lo acosa es el de la mujer despechada. ComoMenem, quien quedó en la historia como su mentor, aunque su primer coqueteo con la política fuecerca de Alvaro Alsogaray.

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(*) Autor de Lole Position, de próxima aparición.

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