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El Estado no confía en la SIDE y contrata espías privados

Una semana antes de la denuncia de Alberto F., De Vido contrató a una empresa privada para barrer su despacho de posibles micrófonos.

13-10-2026 | 12:28

Bajo el camuflaje de agencias de seguridad o consultoras, un verdadero ejército de exintegrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y de ex espías argentinos y extranjeros,realizan tareas de inteligencia para empresas privadas, particulares, políticos y, lo que es máscontrovertido según la ley vigente, hasta para el propio Gobierno.

Una semana antes de que el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández saliera a denunciar que es blanco en la mira de espías supuestamente enviados por el Gobierno, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, contrató a una empresa privada para barrer su despacho de posibles micrófonos,detectar pinchaduras en sus líneas telefónicas y verificar que sus celulares no estáninterferidos.

Lo curioso del caso es que el funcionario no le confió esa tarea al jefe de la Secretaría deInteligencia (ex SIDE), Héctor Icazuriaga, sino que prefirió acudir a una empresa de seguridadprivada que también realiza tareasde inteligencia de manera ilegal para clientes VIP.

Tanto Fernández como De Vido conocen la fascinación que tiene Néstor Kirchner por los informes de inteligencia; tambiénsaben que él es desconfiado por naturaleza y contrasta toda la información que aportan losdiferentes organismos del Estado.

“Hace tiempo que el Estado perdió el monopolio de las tareas propias de losorganismos de inteligencia”, confesó a Perfil un experimentado agente de la SIDE, de nombre Marcelo. La fuente explicó que hayempresas que cuentan con “tecnología de punta traída de Estados Unidos o Israel que es muysuperior a aquella con la que cuentan la SIDE, Gendarmería, la Policía Federal o elEjército”.

Por esa razón, las principales compañías que hacen inteligencia de alto vuelo en la Argentinason mayoritariamente de capitales extranjeros, como por ejemplo Kroll, Holder International, FTIConsulting y la versión civil del Mossad, llamada SIA.

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