El ex embajador en Venezuela, Eduardo Sadous, ha quedado en la mira del Gobierno por involucrar a la estructuradel poderoso Ministerio de Planificación Federal en una presunta red de negocios turbios entreCaracas y Buenos Aires.
Pero la ofensiva no pasa sólo por la verba agresiva del diputado Néstor Kirchner, del ministro Julio De Vido y del flamante canciller Héctor Timerman (ver recuadro). También pasa por un sumario interno que laCancillería está elaborando contra Sadous.
Los instructores de la investigación sostienen que el diplomático se encuentra en un“estado de sospecha” y que podría ser sancionado. De este modo, el Gobierno buscadesacreditar sus dichos y fulminarlo políticamente. Si bien el sumario ya había sido iniciadodurante la gestión de Jorge Taiana, se habría acelerado en los últimos días, tras la declaración deSadous en el Congreso.




