Ayer, mientras la presidenta Cristina Kirchner otorgaba notas a los medios españoles,sectores empresarios y sindicales, junto a representantes del Gobierno, se reunieron en el salón LaMoncloa, del hotel Intercontinental de Madrid. Uno de los principales temas que se tocaron fue laposibilidad de relanzar el pospuesto Consejo Económico Social (CES) para superar la crisis global quetambién afecta a la Argentina.
Representando a los industriales estuvieron, entre otros, Juan Carlos Lascurain de la UIA yJosé Ignacio de Mendiguren. En tanto que Hugo Moyano representó a la CGT y fue acompañado porAntonio Caló (UOM) y Omar Viviani (peones de taxis). Por parte del Gobierno, estuvieron losministros de Planificación Julio de Vido y de Trabajo Carlos Tomada.
Hoy a las 14 habrá una reunión con el Consejo Económico y Social español, en el cual losindustriales buscarán mostrarle a la CGT de qué forma podría utilizar el organismo.
En España el Consejo es básicamente un órgano consultivo del Gobierno. Fue creado en 1991para tener un lugar en común donde empresarios, sindicatos y Gobierno negocien leyes laborales ysocioeconómicas. Allí, cada sector posee consejeros que analizan las medidas a tomar de maneraconjunta. El objetivo de la UIA es emular el modelo español en el país.
La idea se maneja desde 2005, pero aún no se concretó. Sobre todo porque, según ciertossectores industriales, Néstor Kirchner considera que el CES podría restarle poder político yeconómico.
En conversación con el diario La Nación, De Vido dijo que "se quería sondear la idea que ellos tienen. La CGT y la UIAestán de acuerdo en conformarlo". Su opinión al respecto fue similar: "no me parece negativa, todo lo contrario".
Diversos temas. No fue únicamente la intención de crear un organismo de diálogo loque unió en el hotel a empresarios, sindicatos y Gobierno. El otro aspecto central es analizar lasituación del empleo, las paritarias que arrancarán las próximas semanas y la discusión parareformar el actual sistema de riesgos de trabajo.







