Pablo Ferreyra, hermano de Mariano, el militante del Partido Obrero asesinado tras unenfrentamiento con referentes de la Unión Ferroviaria, aseguró que esperaba del Gobierno nacionalun "repudio más enérgico" del crimen del joven, "más allá de despegarse".
Además, calificó de "muy tibia" la respuesta del titular de de la CGT, Hugo Moyano, sobre losgravísimos incidentes que le costaron la vida al militante de izquierda, tras un choque detrabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca con representantes del gremio que conduce JoséPedraza.
En un reportaje que hoy publica el matutino Página 12, Pablo Ferreyra consideró que alrededor dela muerte de su hermano, ocurrida el 20 de octubre pasado en el barrio porteño de Barracas, hay"responsables materiales y políticos, así como intereses empresariales y de la UniónFerroviaria". Y abogó por que, "al menos, esto sea una bisagra y haya una reformulación delos modelos sindicales".
Consultado sobre la reacción del Gobierno nacional frente al asesinato, ocurrido una semanaantes de la súbita muerte del ex presidente Néstor Kirchner, el joven de 31 años advirtió: "Mepareció buena y no: esperaba un repudio más enérgico, con algún tipo de sanción o algo hacia laUnión Ferroviaria, más allá de despegarse". "Eso es algo que no vi", remarcó y evaluó que, frenteal asesinato de Mariano, la "respuesta de Moyano fue muy tibia".
"Tendría que haber libertad sindical. No deberían existir tercerizados, trabajadores de primeray de segunda. Ojalá esto dé a futuro una nueva perspectiva a los sindicatos. Hay una limitación,que es que los sindicatos, la CGT, arrastran vicios de los noventa. Se tienen que aggiornar",reclamó.
Si bien señaló que la Justicia tendrá la última palabra en torno a la investigación de la muertede Mariano, manifestó que "hay muchos indicios de que hubo algo organizado", una "intencionalidadpolítica" que dijo no lograr entender.
"Pareciera que hubo una zona liberada o una especie de incompetencia policial. Mucha gentedeclara que se abrieron los patrulleros, como para abrir paso a los matones", indicó.
Ferreyra añadió que "la amenaza a los periodistas muestra que había una conciencia de que seiba a hacer algo que no querían que saliera en los medios".
"Después se suma la aparición de (Cristian) Favale (acusado de ser el autor del crimen)mostrándose como un perejil y las declaraciones de otros imputados embarrando la cancha, culpándoseentre sí", añadió.
El joven consideró "absurdo que maten a una persona en una situación así. Es patético que serecluten barra bravas para romper una protesta social, pero de ahí a matar a un militante y herir aotros... mucho exceso", se lamentó. Por otra parte, Pablo dijo estar "conforme con el avance de lacausa, con la fiscal y con la jueza".
Finalemente, contó que con su hermano "teníamos diferentes miradas sobre la realidadpolítica". "Muchos militantes de izquierda, a partir del kirchnerismo, empiezan a replantearsecosas. El era muy crítico del Gobierno, no tenía ninguna expectativa, pero yo sí, así que nosempezamos a distanciar políticamente", recordó, aunque aclaró que "nunca tuvimos unadiscusión".
Fuente: DyN






