La bofetada de Graciela Camaño al diputadokirchnerista Carlos Kunkel aún genera fuertes discusiones en el ámbito legislativo. Y como enel boxeo, el kirchnerismo quiere "noquear" a la diputada y dejarla fuera de juego. Desde el oficialismo pidieron su renuncia a la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales.Si bien ella ofreció su dimisión, el núcleo duro de la oposición, sin aprobar su actitud, ladefendió en su cargo.
El presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, fue contundente: "Tiene que dar un paso al costado. No está en condiciones emocionales de presidiruna comisión de esas características, que tiene que juzgar la conducta de los diputados".
Desde la oposición, el primero en salir a respaldarla fue el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri: “Ni siquiera lonoqueó”, dijo en tono irónico. Esta mañana, en declaraciones a Clarín, Elisa Carrió señaló que la perdona "de corazón" y dijo que la sostiene "en lapresidencia de la Comisión" de Asuntos Constitucionales. Y agregó que la reacción de la diputadafue "una bofetada perfecta para un provocador". Es que Kunkel tiene fama de gritón yalgunos lo llaman "el comisario del recinto". Das Neves fuemás allá y lo tildó de "provocador serial". El ultra K sumaopiniones en su contra.
Adrián Pérez, de la Coalición Cívica, dijo que si bien “no comparto laactitud ni de Camaño ni la de Kunkel, no le vamos a pedir la renuncia”. Según informó Clarín el legislador agregó que “la cuestión terminó muy mal, y desde mi punto devista también venía mal en el debate, porque nosotros pensábamos que había que profundizar en lainvestigación”.
A través de un comunicado, el bloque de diputados de la Coalición Cívica expresó que no permitirá “un golpe de estado” del kirchnerismo en la Comisión deAsuntos Constitucionales. Por su parte, el diputado Ricardo Alfonsín aseguró que la UCR tampoco lepedirá a Camaño que dé un paso al costado. El bloque del Peronismo Federal que encabeza Felipe Solátambién rechazó el pedido de renuncia.
Un lugar. La pelea por el puesto de la ex ministra de Trabajo es importante. El oficialismoplanea quedarse con un puesto clave en la comisión, ya que la legisladora es la presidente de dichoámbito.Sin embargo, Camaño le pidió disculpas a la gente -no a Kunkel-y luego puso su renuncia a disposición del arco opositor. El respaldo fue inmediato.
Centroizquierda. El futuro de Camaño quedará, en parte, en manos de lacentroizquierda. Los votos de Margarita Stolbizer (GEN), Liliana Parada (Proyecto Sur) y MónicaFein (Partido Socialista) serán claves. Estas dos últimas mantuvieron la incógnita sobre quedecisión tomarán. De estas tres fuerzas, el GEN sería el único bloque en rechazar la renuncia.








