•SEMANA 41 de 2010

El McDonald's de los libros

24-08-2026 | 18:28

La Argentina es el único país que al mismo tiempo tiene muchos poetas y pocos poetas. Lo decíaDaniel Giribaldi hace medio siglo. La cosa sigue igual. Puede que no sean más de tres (si los hay)los escritores actuales que pasen la Aduana del Tiempo. No obstante, a la Feria de Francfort llegó un malón de genios literarios ávidos por ver sus libros y chequeras traducidos al gótico. Alos novatos les debe haber dado un sofocón. Pero ¿ésto que es? Ni la de Bologna (para niños) ni lade Madrid (en un parque) ni la de Nueva York (en la calle). Francfort es un desierto tártaro.Elefantiásica caja registradora de varias hectáreas operada por editores y agentes que bisbisean ypujan buscando acotar lo literario y amplificar lo banal. Hangares kafkianos en donde si entra unametáfora, va presa. Se trata de alentar todo título que asegure la expansión de laimbecilidad reinante. Para eso, practican la del tero. Simulan su respeto por clásicos y grandesobras mientras dedican el noventa por ciento de su inversión al libro "plin caja". Francfort va alo suyo. Es el McDonalds del libro. Y siendo así (y así es) ¿a qué van a meter allí su nariz losescritores? Pues a ver si se les da, si rompen la piñata, si se forran. Esto es, algo que jamáspasó por la cabeza de Holderlin, César Vallejo, Rimbaud, Virginia Woolf, Di Benedetto, FelisbertoHernández y tantos pobrecitos más. Esta angurria por inflar el ego y publicar como sea ataca amuchos plumíferos de la ciénaga natal. Un sarpullido que podría disculparse en los más jovenes (almenos una vez) pero no en veteranos y veteranas que voltean al que sea con tal de hacerse de eseviaje, esa beca, ese premio.

A este real infierno mercantil del libro acudió una delegación que diseñó la Cancillería segúnoportunista Kanon hormonal. La Feria (pro china el año pasado, pro islandesa, el próximo) este añoinvitó a la Argentina. Los Kirchner (tan suyos) optaron por enviar Su Argentina. La de Maradona,Evita y el Che (ninguno de los cuales escribió un libro). Ni por error fue uno de Sarmiento (cuyaobra alcanza 53 volúmenes: sic) El icono mandante fue el de Maradona y bajo su protecciónespiritual e intelectual fue que discurseó la presidenta. Este mega blooper oficial (y otros) seatenuó en parte por el discurso de Grisleda Gåmbaro. La dramaturga estuvo a la altura de su obra.Habló de preservar el espírtu crítico y de la disidencia como estado de alerta. Reconoció que“es lícito creer que los escritores seremos vencidos” por el poder del mundo, pero sugirió “porque la literatura imagina, porque los hombres y mujeres son capaces deimaginar, también los políticos podrían imaginar audazmente. Atreverse, como aquellos grandesescritores que inventaron la realidad del poema o la novela, a imaginar otra realidad posible queno sea ésta, la de los incesantes conflictos".

A ciertos plumíferos de la Korona les cayó mal el Premio Nobel dado el jueves a Mario VargasLlosa. ¿Que quiénes son los genios que se le echaron a la garganta?. Pues ninguno que hayaconcretado una obra como la del peruano, que aún irregular, posee picos notables. El estallido deenvidia y mezquindad suspende el juicio. Más viniendo de writers que tienen voz propia y unoquiere. ¿Qué bicho le habrá picado a Gorodischer para, entrada en trance, aullar por radio "Oh,noooooo ¡Qué espanto! ¡Qué horror! ¡Qué verguenza! ¡Con las imbecilidades que escribe!" O,consultados por la Deutsche Welle el lacónico Federico Jeanmmaire sentenciar "Muy comercial" (sic)y Luisa Valenzuela (que no puede con su frivolidad) despacharse un: "¡Qué patético! Lo merecíaCarlos Fuentes". Carecer de estilo propio y sufrir por envidia lleva a estas mezquindades. Tenerconciencia laxa y ego fosforescente convierte a la persona en un oximoron parlante. Y de nosaberlo, en ente. ¡Qué patético!

* Especial para Perfil.com

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