Minutos después de que comenzara a circular el mensaje que Cristina Kirchner grabó desde su casa, la expectativa en las inmediaciones creció de forma explosiva. Afuera, una multitud se concentró desde temprano para acompañarla, en medio del fallo que confirmó su condena a seis años de prisión por corrupción en la causa Vialidad. Ahora bajo arresto domiciliario, la ex presidenta rompió el silencio con un mensaje dirigido directamente a la militancia, en un contexto de fuerte tensión política y judicial.
El mensaje de la ex mandataria comenzó con un repaso de sus últimos días: “Yo aquí, en San José 1111, firme y tranquila. Eso si, con prohibición de salir al balcón. Qué cachivaches que son. Quiero agradecerles a todas y todos las increíbles muestras de afecto y de cariño todos estos días acá en la puerta de mi casa y en distintos puntos del país. gracias de corazón", sonó por los altoparlantes en las inmediaciones de su residencia.
"Me gusta ese 'vamos a volver', porque revela una voluntad”
Uno de los primeros tópicos que tocó la ex mandataria fue el de la vuelta del peronismo al Gobierno, de la mano de las consignas y cánticos que se escucharon durante las movilizaciones. En referencia a esto último, Cristina sostuvo: "Me gusta ese 'vamos a volver', porque revela una voluntad. La de volver a tener un país donde los pibes puedan comer 4 veces al dia. y en el colegio les den libros y computadoras. que los laburantes puedan llegar a fin de mes y puedan comprarse un autito, una casita, un terrenito, ALGO que sea de ellos conseguido con el esfuerzo de su trabajo. Bien peronista”.
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¿Cómo se sostiene un modelo donde la gente tiene que tarjetear la comida?
Ese país no fue ninguna utopía. Lo vivimos durante 12 años y medio y además lo dejamos desendeudado. Increible lo que han hecho y como han destruido. Pero allí como eso fue una realidad, este modelo que ahora encarna Milei, no es diferente a lo que otrora se cae… Y se cae no solo porque es injusto, sino porque es fundamentalmente insostenible en términos económicos. Y no es nuevo. Lo hemos visto con Martínez de Hoz en el 76 y con Cavallo en los 90. Me pregunto: ¿Cómo se sostiene un modelo económico donde la gente tiene que tarjetear la comida del día a día y arriba después no puede pagar la tarjeta?
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