El irrefrenable avance del kirchnerismo contra el restituido presidente del Banco Central,Martín Redrado, llevóal Gobierno a manipular los tiempos de la Justicia y conseguir que el sábado, ante la negativa dela jueza María José Sarmientode recibir la presentación, Carlos Grecco, uno de losintegrantes de la Cámara de Apelaciones en los Contencioso Administrativo Federal, recibiera la apelación, salteando aSarmiento, que denunció presiones.
No fue una medida inocente, Grecco sería uno delos jueces que ve con buenos ojos la apelación del Gobierno, al sostener que los jueces no puedendirimir en torno a la urgencia que lleva a un gobierno a presentar Decretos de Necesidad y Urgencia(aunque su mismo nombre indique lo contrario). Sin embargo, esta urgencia pone en peligro la medidak, debido a que los abogados de Redradoimpugnan esta presentación por "irregularidades".
Grecco, quien actuócomo la circunstancia panacea ante la ansiedad oficial por apelar, es un magistrado que cuenta conun polémico episodio entre sus antecedentes. Según informa el diario Clarín, el camarista federal zafó en1997 de un pedido de juicio político por una causa que investigaba un pedido de coima de 2 millones dedólares, en la que fue procesado el secretario de la Cámara, ClaudioFernández.
Fernández, afirmó entonces el juez federal Gabriel Cavallo,consideró que Fernández había requerido a la empresa dueña de la usina eléctrica CentralPuerto "una dávida de dosmillones de dólares", a cambio de un fallo positivo de la sala que Grecco integrabajunto a Pablo Gallegos Fedriani y Luis Otero.El episodio fue revelado por el diario La Nación en conjunto con el programa TelenocheInvestiga, que a través de cámaras ocultas probó el ilícito.
Por este hecho la oposición presentó un pedido de juicio político que finalmente no prosperóen el Congreso, donde se debatían el enjuicimiento ydestitución de jueces, ante la inexistencia del Consejode la Magistratura. El pedido nunca salió de Diputados y fue cajoneado.
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