El 18 de noviembre pasado, el avión presidencial Tango 02, viajaba sin pasajeros desde lalocalidad de Iguazú con destino aBuenos Aires, cuando de repente el comandante recibió un nuevo destino: debía ir al aeropuerto deSan Juan. No estaba allí la Presidenta, su familia o sus ministros, sino que el viaje que todos losargentinos iban a costear obedecía a una necesidad de estricto orden político K: había que llevaral diputado oficialista Ernesto López paraque vote a favor de la polémica Ley de Reforma Política. Lopez, hay que aclararlo, terminó sumandato esta semana.
Según informó el Diario deCuyo, el legislador no quiso hacer declaraciones sobre el tema, pero en su entorno confirmaronel dato y dijeron que fue para estar y votar en la sesión que se celebró ese día, donde elkirchnerismo aprobó con lo justo la reforma política.
De acuerdo a las versiones en San Juan, el diputado López "estaba recién operado", por lo que no era segura su presencia en Buenos Airespara la votación de la Reforma Política. Sin embargo, la situación se salvó con el envío de lamáquina de uso presidencial. La aprobación de la Reforma Política se logró con 136 votos positivos,incluyendo los de López y el pampeano Manuel Baladrón, fracturado en una pierna.
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