•Derechos Humanos

El texto del documento firmado contra la brutalidad del régimen castrista

24-08-2026 | 09:13

El ejercicio de los derechos no es delito
Reclamo por la liberación de todos los presos políticos en Cuba

Los abajo firmantes nos dirigimos a los gobiernos democráticos de América Latina con elobjetivo de solicitarles que reclamen ante el régimen cubano la liberación de todas las personasque en ese país se encuentran encarceladas por delitos que, de acuerdo con los estándaresinternacionales, son derechos básicos.


Estamos de acuerdo en que la región normalice sus relaciones con Cuba, pero para ello elgobierno de los hermanos Castro debe armonizar sus normas internas eliminando las restricciones alos derechos humanos más elementales. Es que a diferencia de cualquier país en el que se puedeproducir una violación a los derechos humanos, en Cuba existe una política de estado queexpresamente viola las libertades fundamentales. Al respecto, la Constitución de Cuba, su CódigoPenal, leyes especiales como la número 88 y las sentencias de los tribunales populares, son unaevidencia irrefutable de las violaciones a los derechos humanos en ese país.


En efecto, el análisis de ciertos aspectos del orden político cubano a través del estudio de suorganización institucional y legal, es concluyente que ya desde sus instituciones fundamentales, elcontenido de sus leyes y la interpretación que le dan los órganos judiciales, el régimen cubanoestá organizado sobre la base de la supremacía del poder del Estado por encima de los derechoshumanos básicos, y frecuentemente los vulnera en nombre de intereses propios del gobierno.


Como todo régimen plenamente autoritario, los atropellos a los derechos, a las formas dedemocracia republicana, de control y límites al poder del Estado y de respeto a las elementalesgarantías judiciales de los ciudadanos, van mucho más allá en los hechos que en los textos legalesy constitucionales.


Sin embargo, el régimen cubano ha invocado frecuentemente los logros en materia de educación osalud, para acallar las críticas a las violaciones a derechos humanos básicos. Pero sostener que serespetan los derechos humanos en una sociedad donde cualquier ciudadano puede ser detenido sinmotivo por la autoridad, no puede expresar ideas políticas, no tiene derecho a asociarse, reunirsecon otros, ejercer la industria o el comercio, disponer de su propiedad, entrar y salir del país,etc.; es tanto como sostener que un esclavo goza de derechos humanos porque su amo le proveealimento, un lugar donde dormir y lo cura cuando se enferma.


Lo cierto es que el régimen jurídico-político de Cuba viola la mayoría de las garantías básicasplasmadas en todos los instrumentos internacionales que se han suscripto en las últimas décadas, yque en la actualidad forman parte del derecho internacional de los derechos humanos.


Por ejemplo, un informe de Human Rights Watch de noviembre de 2009 señalaba ''Numerosos presospolíticos detenidos durante el gobierno de Fidel Castro continúan presos padeciendo las condicionesinhumanas de las prisiones cubanas. Y el gobierno de Raúl Castro ha recurrido a leyes draconianas ya procesos judiciales que son una farsa para encarcelar a muchas otras personas que se atrevieron aejercer sus libertades básicas. El gobierno de Raúl Castro se ha amparado especialmente en unadisposición del Código Penal de Cuba que permite al estado encarcelar a las personas antes de quehayan cometido un delito, cuando existan sospechas de que pueden cometerlo en el futuro. Estadisposición sobre ‘peligrosidad’ es netamente política y define como‘peligrosa’ a cualquier conducta contraria a las normas socialistas. Esta norma, la másorwelliana de todas las leyes cubanas, capta la esencia de la mentalidad represiva del gobiernocubano, que percibe a cualquier persona cuyas acciones no concuerden con el gobierno como unapotencial amenaza y, por ende, pasible de castigo…las actividades ‘peligrosas’incluyen entregar copias de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, organizarmanifestaciones pacíficas, escribir artículos que critican al gobierno, e intentar organizarsindicatos independientes''.


Por cierto, es preocupante que América Latina se muestre tan indiferente frente a estasinjusticias que sufre el pueblo cubano y tan complaciente con su ilegítimo gobierno, lo cualevidencia un límite de la democracia en la región. Especialmente preocupa que países que hansufrido terribles dictaduras, recibiendo en esos años de plomo importantes muestras de solidaridaddemocrática internacional, no reconozcan a la oposición pacífica cubana que es consideradasubversiva por su gobierno debido a la invocación que hacen de los derechos humanos y la exigenciade su respeto o su difusión pública.


Es hora que América Latina se ponga del lado de los demócratas cubanos y le exija al régimen delos hermanos Castro que inicie una apertura política garantizando derechos muy elementales como lalibertad de asociación y expresión, lo cual posibilitaría la liberación de muchos presos políticospor el principio de la vigencia de la ley más benigna. El 18 de marzo de 2010 se cumplirán sieteaños de la ola represiva conocida como ''La primavera negra de Cuba'', la cual culminó con ladetención de 75 opositores pacíficos, entre ellos periodistas y bibliotecarios independientes ypromotores del Proyecto Varela, una iniciativa de referéndum que solicitaba cambios al sistemavigente en la isla. Actualmente, la mayoría de los detenidos continúan en prisión, junto a otrostantos presos políticos encarcelados antes y después de esa fecha por delitos que solamente existenen Cuba. Varios se encuentran en muy malas condiciones de salud y, el pasado 23 de febrero, seprodujo la muerte del preso de conciencia –así reconocido por Amnistía Internacional- OrlandoZapata Tamayo, quien cumplía una larga condena por delitos tales como ''desacato, insubordinación,difamación de las instituciones, desorden público y menosprecio de la figura del comandante FidelCastro''.

Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ''El señor Zapata Tamayo era una de lasvíctimas del Caso Número 12.476, donde la Comisión Interamericana recomendó al Estado de Cubaordenar la liberación inmediata e incondicional de todas las víctimas declarando nulas las condenasen su contra, por haberse basado en leyes que imponen restricciones ilegítimas a sus derechoshumanos. El informe de fondo de este caso, aprobado el 21 de octubre de 2006, también recomendabaadoptar las medidas necesarias para adecuar sus leyes, procedimientos y prácticas a las normasinternacionales sobre derechos humanos, reparar a las víctimas y sus familiares por el dañomaterial e inmaterial sufrido en virtud de las violaciones a la Declaración Americana establecidasen el informe, y adoptar las medidas necesarias para evitar que hechos similares volvieran acometerse. El Estado de Cuba no ha cumplido con las recomendaciones de la CIDH''.


Por lo expuesto, queremos hacerle llegar nuestra solidaridad a todos los demócratas cubanos yal mismo tiempo reclamarle a la opinión pública latinoamericana que no permanezca indiferentefrente a la injusticia que padecen. La democracia no estará consolidada en América Latina mientras,ante la complacencia de gobiernos y organismos regionales, se mantenga vigente en Cuba un régimende partido único que considera que el ejercicio de los derechos puede considerarse un delito y quepor tal motivo una persona inocente debe ser privada de la libertad por largos años e inclusoperder la vida.

Firman: Julio César Strassera, Patricio Aylwin, Graciela Fernández Meijide, Guillermo O''Donnell,Ricardo Gil Lavedra, Santiago Kovadloff, Vicente Palermo, Daniel Sabsay, Pepe Eliaschev, BeatrizSarlo, Juan Carlos Vega, Fernando Iglesias, Claudia Hilb, Emilio de Ipola, Carlos Lauría, AndrewGraham-Yooll, Sergio Fausto, María Matilde Ollier, Gabriela Ippólito, Marcos Novaro, Ricardo Uceda,Guillermo Rozenwurcel, Jessica Valentini, Demetrio Magnoli, Patricio Navia, Sylvina Walger, RafaelRojas, Daniel Muchnik, Antonio Camou, María Sáenz Quesada, Carlos Facal, Ricardo Rojas, FernandoRuiz, Silvia Uranga, Claudia Guebel, Héctor Leis, Eduardo Viola, Paulo Uebel, Paola Silva, EduardoUlibarri, César Ricaurte, Robert Eisenmann, Dilmar Rosas, Hugo Machín, Ricardo Lafferriere, HeinzSonntag, Andrés Cañizalez, Romeo Pérez Antón, Diego Camaño Viera, Carlos Bascuñán, Gabriel Palumbo,Alejandro Nogueira, Claudio Paolillo, Carlos Gervasoni, Ricardo López Göttig, Bernabé GarcíaHamilton, Carlos Kohn, Marianne Kohn Beker, Rodolfo Rico, Humberto García Larralde, AlejandroOropeza G., Caroline B. de Oteyza, Carlos Walter, Marta de la Vega, Rocío San Miguel, Manuel AlcaláMurillo, Vanessa Blum, José Cantero, Jorge Maldonado, Patricia Alvarez, Cecilia Lucca, GabrielSalvia, Sabrina Ajmechet, Tomás Borovinsky y Raúl Ferro.

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