•corte de boletas

El ultrakirchnerismo comenzó el "operativo venganza" con los intendentes díscolos

Sergio Massa y Pablo Bruera fueron las primeras víctimas. A Mario Ishii, el ejecutor, no le aceptaron la renuncia, pero consiguió salir a la caza de los "traidores".

06-10-2026 | 23:15

Mientras analiza cómo seguirá su futuro político, en la cabeza de Néstor Kirchner hay una ideafija: vengarse de los que lo traicionaron en las elecciones legislativas.Para el electo diputado no hay dudas. "Nos traicionaron", repite en Olivos cada vez queobserva los porcentajes del 28-J y ve que intendentes aliados le sacaron varios puntos de ventajapor el corte de boleta. Enloqueció aún más cuando le llegó el dato que en algunos municipiosaparecieron cortes de boleta a guillotina. Es decir, los representantes locales distribuyeron lasboletas ya cortadas desde la imprenta.

Los movimientos con el recambio de Gabinete -con la salida de Sergio Massa y elingreso de Julio Alak- fue el primer paso del "operativo revancha" que promete que los que nopusieron todo lo que había que poner en las elecciones paguen las consecuencias.

Hijo e´Tigre. A Sergio Massa le resultó imposible explicar que lalista de concejales, con su mujer Malena a la cabeza, aventajara al tándemKirchner-Scioli por un holgadísimo margen. La lista de concejales del intendente deTigre ganó por el 53% de los votos; mientras la del Frente para la Victoria cosechó 39,05%.

El enojo con Massa se agrandó una semana después, según el sitio La Política Online: "Eldomingo pasado en la quinta de Olivos estalló la furia del matrimonio presidencial al leer unaentrevista en Perfil a Francisco de Narváez, en la que con gran torpeza –o malicia-, elempresario confirmaba lo sospechado, que Sergio Massa operó a nivel distrital para derivar votos afavor del candidato de Unión-PRO". Massa se habría anoticiado de su renuncia cuando el vocero deKirchner leyó los recambios de gabinete en la sala de periodistas de Casa de Gobierno.

Enemigos íntimos. El platense Pablo Bruera es otro de losintendentes a quienes el kirchnerismo prometió vendetta. En ese plan, la designación de Julio Alak, ex presidente de AerolíneasArgentinas, en Seguridad se lee en La Plata como un mensaje. Es que en la ciudad de las diagonalesel corte de boleta fue feroz y Bruera, previendo esto, apuntó a no provincializar laelección, despegándose de la figura de Kirchner. La lista que encabezó su hermano,Gabriel, ganó con el 34,3%; Kirchner salió tercero, detrás de Unión-PRO y el Acuerdo Cívico, con un21,28%.

Desde su entorno aseguraron a Perfil.com que el intendente no hablará del tema y semostraron sorprendidos ante la designación de Alak. "No sabemos cómo habránentendido la campaña en Nación, él surgió como una fuerza vecinalista y La Plata siemprese caracterizó por el corte de boleta, acá en 2007 perdió Cristina", apuntó un allegado todos losdías con el intendente.

"Además, Pablo nunca fue del riñón kirchnerista", se atajan. En el bruerismo dicenno estar preocupados por la designación y prometen seguir trabajando de manera conjunta con laNación y el gobierno de Scioli, con quien Bruera se reunió el lunes por la Gripe A.Justamente Scioli fue uno de los que le había prologado el mensaje kirchnerista:“Cuando cada uno se quiere cortar solo, hacer un esfuerzo solamente individual no alcanza, nose llega a cumplir”, dijo en una recorrida por La Plata durante la campaña.

Lo concreto es que la interna Bruera-Alak se reactivó. Desdeel alakismo sostienen que la designación del "Turco" no es un mensaje. "Julio es unhombre de mucho talento; la presidenta necesita renovar expectativa, gestión y creatividad", afirmóa Perfil.com el diputado provincial Carlos Bonnicatto, quien cuestionó laestrategia de deskirchnerizar la campaña, pero cuyo sector acompañó para no generar másfracturas en el peronismo.

La génesis de la pelea se remonta a cuando Bruera le arrebató en 2007 la intendencia a Alak,poniéndole fin a su invicto de 16 años de gestión. Luego de reemplazarlo, lo denunció por múltiplescausas. El imputó entre otras cosas, administración fraudulenta, discrecionalidad en ladistribución de pauta oficial, quebrar el banco municipal y hasta robo de mobiliario. "Cuando sefue Alak desaparecieron 8546 muebles", precisó una fuente con acceso a la causa.

Ishii conducción. Detrás de este operativo revancha hay unsoldado incondicional de Néstor Kirchner: Mario Ishii. El intendente de José C. Pazfue el que colocó a Massa y Bruera en la lista negra de traidores. Este dato noes menor ya que el gordo será el principal motor de la caza de traidores en provincia yaunque no quiera dar nombres con el micrófono encendido, ya traza el mapa de distritos querecorrerá con miras a 2011.

Para hacer esto, Ishii presentó su renuncia en José C. Paz, pero el concejodeliberante la rechazó. Eso no fue un problema para él. Lo que parecía ser un mero gesto en pos delmodelo, como tanto otros, se convirtió en realidad ayer cuando pidió licencia portiempo indeterminado con un único fin: caminar la provincia señalando a los "traidores",a quienes culpa por la derrota.

"Voy a hablar personalmente con ellos; los traidores son un grupo amplio",sentenció en la ceremonia en que fue reemplazado por María Luisa Geiszer,presidenta del Concejo. Ishii es hoy el mariscal de la venganza de Néstor Kirchner, capazde inmolarse por el modelo, y promete ir puerta por puerta, intendencia porintendencia.

(*) redactor de Perfil.com

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